El entorno BANI

Articulo reproducido  perteneciente a la empresa Michael Page,  por encontrarlo de interés para conocimiento de los socios

El liderazgo de hoy, por Jaime Asnai González

Después de años escuchando hablar de los entornos VUCA, caracterizados por su volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad; con la llegada de la pandemia del Covid-19 los expertos consideran que este concepto ya no define nuestra realidad y han pasado a hablar de entornos BANI.  Pero, ¿en qué consiste un entorno BANI? Sus siglas hacen referencia a un mundo quebradizo (brittle), ansioso (anxious), no lineal (non-linear) e incomprensible (incomprehensible).

Los entornos BANI añaden complejidad al reto que supone ya de por sí el liderazgo y requieren de grandes dosis de resiliencia, aceptación, empatía o intuición para moverse en ellos con éxito.  ¿Sabes cuáles son los aspectos que las compañías valoran más en los líderes en este entorno?

Empatía, la habilidad que marca la diferencia

Si hay una habilidad que se ha convertido en clave durante los últimos meses esta es la empatía. A pesar de la dificultad del contexto, la disposición de los líderes a escuchar y a ofrecer ayuda aumenta el bienestar y la productividad de los empleados, acelerando la resolución de problemas, mejorando el compromiso y el rendimiento.

El liderazgo empático es la base para desarrollar una cultura organizacional sana y construir relaciones de trabajo más productivas. Este tipo de liderazgo responde a la idea de que preocuparse por los resultados de negocio y por el bienestar de las personas no son aspectos excluyentes, sino complementarios.

Líderes capaces de traspasar pantallas

¿Cuál es la base del liderazgo en remoto? La clave reside en cambiar el foco del proceso hacia los resultados. Tras meses de improvisación por la obligación de implantar el teletrabajo de forma repentina, las empresas ya buscan aquellos líderes con capacidad de gestionar con éxito equipos remotos.

Una vez demostrado que simplemente imitar los procesos de oficina en formato virtual no crea una cultura de trabajo a distancia, los líderes se enfrentan al reto de mantener a los equipos motivados, positivos y conectados en un nuevo ambiente; y para ello deben dominar nuevos lenguajes y estilos de comunicación. Un estilo de comunicación cercano y motivador, que ofrezca el mensaje correcto con el nivel justo de expectativas y presión, sería el ideal a conseguir.

¿Qué otros aspectos revela a una empresa la gestión eficiente de equipos en remoto? Se trata de un buen indicador para medir la capacidad del líder para dirigir equipos internacionales en culturas y entornos diversos.

Una guía hacia la sostenibilidad

La sostenibilidad no sólo se ha convertido en un propósito social para las compañías, sino en una forma de hacer negocios de manera rentable. Durante 2020, a raíz de la paralización total de muchos países por la pandemia del Covid y el efecto positivo que esto tuvo en el medio ambiente, se ha puesto aún más el foco en la necesidad de hacer un esfuerzo desde las organizaciones para proteger el entorno.

La sostenibilidad se convierte así en un compromiso para construir planes de negocio sólidos y a prueba de futuro y este compromiso debe estar presente en sus políticas, procesos y contratación de talento. Esto quiere decir que todas aquellas compañías que se encuentren en su camino hacia la sostenibilidad buscarán también directivos que compartan estos mismos valores y sean capaces de integrarlos dentro de la visión de la compañía.

Video  sobre entorno BANI propiedad de ESAN Graduate School of Business en su programa de MBA

Clase dictada por Eddy Morris sobre Management 4.0 Liderando en entornos BANI reprodicida en este enlace por considerarlo de interés para los socios de la cámara

Los siete retos de la inteligencia artificial en el entorno empresarial

Trascripción del articulo de la Revista Harvard Deusto

Ernest Solé – Susana Domingo

Business Review (Núm. 316) · TIC 

La utilización de la inteligencia artificial en las empresas ha empezado a cobrar fuerza hace poco. Uno de los motivos es que son muchos los desafíos a la hora de emplear esta tecnología de forma exitosa: contar con una buena arquitectura de información, establecer una estrategia coherente, encontrar la tecnología óptima, la incerteza de no saber cómo funciona exactamente cada proceso o el rechazo que provoca en algunas personas son algunos ejemplos.

La implementación y el uso de aplicaciones de inteligencia artificial en las empresas, a pesar de ofrecer un enorme potencial, tienen por delante un largo y complejo camino que recorrer. ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se debe hacer frente?

En 1954, en plena Guerra Fría, IBM desarrolló su primer traductor automático ruso-inglés. Este sistema pionero tenía algunas limitaciones: operaba con solamente seis reglas gramaticales y un diccionario de doscientas cincuenta palabras. A pesar de ello, logró traducir sesenta frases. Dos años más tarde, el equipo de investigadores de Stanford liderado por John McCarthy enfrentó una máquina a dos campeones de ajedrez rusos, perdiendo dos partidas, pero empatando otras dos. Fue este equipo, precisamente, el que acuñó la expresión inteligencia artificial, que definió como “la ciencia e ingeniería de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas inteligentes”.

¿Programas inteligentes? ¿Estamos hablando, sencillamente, de un tipo de software más avanzado? Una de las posibles respuestas a esta pregunta, según el investigador de la Universidad de Aalto Antti Ajanki, es que, en el entorno de los programas informáticos, los programadores automatizan tareas escribiendo programas, mientras que, en el entorno de la inteligencia artificial, es la computadora la que escribe el programa que se ajusta a los datos disponibles. Esta última afirmación puede parecer exagerada; la aplicación de inteligencia artificial no escribe el programa desde cero, puesto que ha sido desarrollada por un programador, pero lo que sí hace es aprender patrones de modo autónomo, en función de datos que recibe y procesa.

La inteligencia artificial en las empresas

La inteligencia artificial aporta un gran valor a aquellas compañías que la utilizan de forma apropiada, incrementando la eficiencia y la calidad de sus operaciones, de una forma que implica cambios radicales en la gestión empresarial en todas sus áreas: logística, operaciones, marketing, ventas, finanzas, etc. Algunos consideran que esta es una tecnología disruptiva, por la forma en la que está influyendo y cambiando un gran número de actividades empresariales, institucionales, científicas, tecnológicas y personales.

Si McCarthy habló de inteligencia artificial por primera vez hace sesenta y cinco años, debe haber alguna razón por la que esta tecnología no haya irrumpido con fuerza hasta hace relativamente poco tiempo. El motivo, entre otros, lo podemos encontrar en el hecho de que las aplicaciones de inteligencia artificial son más eficaces cuanto mayor es la cantidad y mejor la calidad de datos a procesar. El continuo incremento de la potencia de procesamiento de los ordenadores, la generalización del uso de Internet, la creación de una gran cantidad de bases de datos y el acceso a ellas han permitido los impresionantes avances de estas aplicaciones en los últimos años. Aun así, las empresas que deseen implementar la inteligencia artificial en su día a día, se enfrentan a varios retos.

Primer reto: Arquitectura de Información (AI)

Basura dentro, basura fuera. Este es un mantra habitual en la industria de la inteligencia artificial, que sugiere que unos datos de mala calidad, tras ser procesados por una aplicación de inteligencia artificial, ofrecen un resultado de mala calidad. Cantidad y calidad no van de la mano, más bien están reñidas. Por lo tanto, un primer reto al que enfrentarse en el uso de datos es que, además de obtenerlos en cantidad suficiente, estos sean de calidad también suficiente. Otra dificultad a la que puede enfrentarse la empresa a la hora de utilizar los datos es el hecho de que, frecuentemente, la información de la empresa está almacenada en silos, es decir, en repositorios de datos separados y no interconectados ni compatibles, y no está, por tanto, preparada para ser procesada por una aplicación de inteligencia artificial.

A todo ello, no se puede explotar eficazmente una aplicación de inteligencia artificial (IA) sin contar con una buena arquitectura de información (AI). Dicho de otro modo, no hay buena IA sin una adecuada AI.

Este concepto de “arquitectura de información” queda muy bien explicado en el método desarrollado por el vicepresidente sénior de IBM Rob Thomas, denominado escalera de inteligencia artificial. En base a este método, es necesario modelar el conjunto de datos disponibles en una plataforma única y pasar sucesivamente por los cuatro escalones de la escalera:

1) Recoger datos, haciéndolos simples y accesibles.

2) Organizar los datos para crear las bases analíticas, listas para ser procesadas.

3) Analizar los datos para comprobar su veracidad y transparencia. Los datos deben ser correctos y, a ser posible, sin sesgos.

4) Desplegar las aplicaciones de AI en la empresa.

Es frecuente que una empresa joven carezca de una base de datos con la que utilizar una aplicación de IA. Lo mismo puede ocurrir con una compañía no tan joven, pero aún de reducido tamaño, o con empresas más veteranas y de mayor dimensión, por el simple hecho de que nadie en ellas se haya ocupado de recoger metódicamente datos de su actividad y su mercado, entre otros. Estas posibles situaciones de escasez de datos impiden utilizar una aplicación de IA, pero, afortunadamente, para cada problema hay una solución: las empresas pueden comprar bases de datos de otras compañías y organizaciones (naturalmente, en función del marco legal aplicable, que en Europa es desfavorable en comparación con Estados Unidos). De hecho, existen empresas que actúan como intermediarias entre agentes que desean comprar o intercambiar datos.

Una cuestión citada en el tercer escalón de la escalera de inteligencia artificial –y controvertida– en relación a los datos es la presencia de sesgos, que puede generar resultados humana y socialmente injustos, como se ha podido comprobar en diversas ocasiones. Es fácil culpar a la IA por ello, pero la culpa no es de la herramienta, sino de quien le da el peor uso. Si alimentamos una aplicación de IA con datos que contienen sesgos, el resultado será sesgado. No obstante, frecuentemente, el sesgo es difícil de prevenir, y suele detectarse después de procesar millones de datos. En este aspecto, hay que reconocer que nuestra sociedad presenta sesgos indeseables, que quedan reflejados en los datos con los que alimentamos las aplicaciones de IA. Somos conscientes de ellos, los criticamos…, pero ahí están. Por ello, hay que ser muy cuidadosos con la información y, aun así, analizar los resultados de su proceso, por si hay que rectificarlos.

Existen numerosos casos en los que los resultados de las aplicaciones de IA presentan sesgos indeseables. La científica canadiense Joy Buolamwini, del MIT Media Lab, mientras preparaba un trabajo de investigación, descubrió que su rostro, de piel oscura, no era reconocido por una aplicación de IA de reconocimiento facial. Para seguir trabajando con ella, debía utilizar una máscara blanca. Analizó la aplicación para hallar qué era lo que fallaba, y descubrió que había sido “entrenada” con un gran número de imágenes de rostros de personas de piel clara. Los desarrolladores de la misma, en su mayoría hombres de piel clara, obviaron alimentar la aplicación con imágenes de personas con otros tonos de piel, además de incluir, por cierto, también una menor proporción de rostros de mujer. Esta discriminación –basura dentro– ocasionó un resultado sesgado –basura fuera–, tratándose de un ejemplo de total ausencia de rigor y sentido de la justicia en su desarrollo.

En otros casos, el sesgo puede no ser tan flagrante y aún persistir, a pesar de que se ponga mucha atención en evitarlo. Por ejemplo, la empresa norteamericana Pymetrics ofrece a las organizaciones unos videojuegos impulsados por IA para ser utilizados en sus procesos de selección de personal. Una de las versiones de esta aplicación ofrece como opción elegir entre juegos diseñados para personas con daltonismo, TDAH o dislexia, puesto que la legislación norteamericana prohíbe la discriminación por discapacidad o trastornos concretos en estos procesos. Ante ello, el “jugador” que presente una de estas afecciones, comprensiblemente dudará entre seleccionar o no la opción correspondiente. Si la selecciona, quedará clasificado como tal. Si no la selecciona, obtendrá, previsiblemente, un peor resultado en el uso del videojuego. ¿Como evitar este sesgo tan potencialmente perjudicial para el candidato? Pymetrics afirma que, para impedir discriminaciones, no informa a la empresa de los casos en que se ha seleccionado una de estas tres adaptaciones, sino que solamente comunica la puntuación obtenida con el videojuego. A pesar de ello, las dudas acerca del justo funcionamiento de esta herramienta pueden, lógicamente, persistir.

Finalmente, el sesgo puede ser consecuencia de no haber usado una variedad y cantidad de datos suficientes. Supongamos que se quiere utilizar una aplicación de IA para analizar la incidencia de plagas en cultivos de una variedad de cereal determinada. Para ello, se toman datos relativos a la altitud del terreno sobre el nivel del mar, la composición química del suelo, las temperaturas y la pluviosidad registradas, así como los abonos y plaguicidas empleados. Pero se obvia tomar datos acerca de la humedad ambiental, la dirección y fuerza del viento y los fenómenos meteorológicos extremos. Además, los datos tomados pertenecen a pocas explotaciones. Seguramente, el resultado obtenido será sesgado, al no haberse tenido en cuenta factores que pueden incidir en la presencia de plagas, y al no contar con una cantidad de datos sobre explotaciones suficientemente representativa de la realidad.

Segundo reto: implantación

Abrir cien millones de melones al mismo tiempo, verificar cuántos están buenos y cuántos no y por qué, puede no ser la mejor idea. Una empresa que consiga contar con una buena arquitectura de información puede tener la tentación de comenzar a aplicar la IA haciendo un uso exhaustivo de los datos disponibles, con el fin de obtener un ambicioso conjunto de resultados en diversos aspectos del negocio. Pero esta puede no ser la mejor idea, puesto que, en primer lugar, una buena arquitectura de información no es una perfecta arquitectura de información. Los datos no son 100% fiables, y, aun tras haber dedicado mucho tiempo y recursos a depurarlos, siempre puede haber errores y sesgos imprevistos, como se ha comentado. Por ello, no puede esperarse un perfecto funcionamiento de las aplicaciones de IA desde el primer momento. Hasta que no se hayan abierto y analizado unos cuantos “melones”, no se va a conocer el potencial que ofrecen los datos y las aplicaciones. Es mucho más recomendable, por tanto, comenzar con una aplicación y una cantidad limitada de información, observar y analizar el resultado obtenido e ir afinando y corrigiendo errores en base a ello. Y, cada vez que se consiga que una aplicación funcione correctamente con una cantidad determinada de datos, es aconsejable incrementar, de forma paulatina, la cantidad y variedad de datos y aplicaciones.

Una empresa que actualmente no esté usando ninguna aplicación de IA no tiene por qué sentir que hay un abismo entre ella y esta tecnología; ni siquiera por el hecho de tratarse, si es el caso, de una pequeña o mediana empresa. Podría pensarse que, para optar por el uso de IA en una empresa, es necesario acometer una gran inversión en software y hardware, así como contratar personal especializado y caro, y que todo ello no está al alcance de muchos, pero no es así necesariamente. Numerosos equipos de científicos y programadores, así como empresas tecnológicas, ofrecen soluciones y aplicaciones de IA mediante licencia, y la capacidad de procesamiento que no tengan los equipos de la compañía puede ser arrendada en la nube, a un coste razonable y adaptable a las necesidades de cada momento.

Tercer reto: incremento de productividad

Pasar de traducir unas cuantas frases del ruso al inglés (IBM, 1954) a traducir Guerra y paz, de Tolstói, en tres segundos (Microsoft, 2017) ha costado algo más de seis décadas. Y los traductores automáticos no obtienen todavía resultados impecables. Elon Musk declaró que sus nuevas megafactorías no tendrían operarios, confiando en que las tecnologías de IA y robótica se lo permitirían. Pero, un tiempo después, tuvo que admitir que el factor humano todavía es necesario y trabajará brazo (humano) con brazo (robótico), por lo menos en el corto y medio plazo. Y es que, a menudo, aquellas a las que denominamos “nuevas tecnologías” no son tan nuevas en el momento de alcanzar su uso generalizado. Tampoco su aplicación en las actividades empresariales genera inmediatamente un crecimiento de productividad espectacular. Según David Rotman, editor de MIT Technology Review, este crecimiento ha sido más bien decepcionante en los últimos veinte años, considerando el impresionante desarrollo de nuevas tecnologías que se ha registrado en el período1. El profesor de Stanford Erik Brynjolfsson describe este hecho como “la paradoja de la productividad”, sugiriendo que la simple aplicación de una nueva tecnología no garantiza un incremento de productividad. No obstante, Brynjolfsson reconoce que, posiblemente, esta tecnología no ha sido suficientemente aplicada como para generar un incremento de productividad notable, que espera que sí se produzca en los próximos años.

A veces es necesaria una crisis para ponerse las pilas. Buen ejemplo de ello es el rápido desarrollo de varias vacunas para la COVID-19 por parte de diferentes laboratorios biotecnológicos y farmacéuticos. Otro ejemplo es la adopción generalizada de herramientas para reuniones remotas que se ha producido durante la pandemia, que reducen desplazamientos y necesidad de espacio físico. Otro caso, más modesto y relativo a una tecnología de IA aún en desarrollo, lo encarna Abzu, con su aplicación de IA que identifica relaciones entre fuentes de datos, permitiendo efectuar predicciones precisas para acelerar el proceso de desarrollo de nuevos medicamentos.

Estos tres ejemplos sugieren que lo conveniente es afinar cuál es la tecnología óptima aplicable a cada objetivo de la empresa, buscando un resultado que conduzca eficazmente a un incremento de la productividad. Aunque esto puede no ser suficiente: como afirma Marianne Bellotti (U.S. Digital Service), en numerosas ocasiones, los procesos de toma de decisiones se apoyan menos en un análisis objetivo de los datos que en el resultado de una negociación entre las personas implicadas en ellos, que tienen diferentes prioridades y muestran distintos niveles de tolerancia al riesgo. Naturalmente, el factor humano no cede todo su protagonismo a la IA, al menos, por ahora.

Cuarto reto: La Paradoja de Polanyi o el problema de la Caja Negra

Brian Subirana, director de Inteligencia Artificial del Massachusetts Institute of Technology (MIT), explicaba en 2019 que, cuando su equipo desarrollaba una aplicación de IA, esta requería mucha actividad de prueba y error hasta conseguir que funcionara razonablemente bien; hasta el punto de que, una vez se obtenía ese buen funcionamiento, el equipo no podía explicar “por qué ahora funciona, y antes no lo hacía”. La paradoja de Polanyi2 se refiere a que los humanos somos capaces de hacer cosas que no sabemos explicar. El saxofonista que ejecuta una maravillosa improvisación; el futbolista que, regateando de forma increíble a cinco defensas, completa su proeza marcando un gol; el conductor que cambia de carril en la autopista porque adivina que el camionero que va por su derecha va a hacerlo sin usar el intermitente… Son habilidades que se adquieren con la práctica, y no a partir de un aprendizaje metódico o unas instrucciones muy concretas, y que no son fácilmente explicables a posteriori.

En el ámbito de la IA, este fenómeno recibe el apelativo de caja negra: algunas aplicaciones de IA aprenden en base a los datos que se les proporciona, toman sus conclusiones y ofrecen sus resultados, sin explicar cómo lo han hecho. Y ello puede representar algunos problemas para la compañía que toma y ejecuta decisiones basadas en el uso de aplicaciones de IA. Porque, en el mundo empresarial, así como en otros entornos, el rendimiento de cuentas es algo esencial. En algunas situaciones, especialmente en aquellas en las que algo ha salido mal, puede resultar muy comprometido pretender explicar que tal decisión fue aconsejada –o incluso, tomada– por una aplicación de IA en base a… algo desconocido. La red social china Tencent tuvo que retirar un chatbot en 2017, denominado BabyQ y desarrollado por Turing Robot, porque respondía con un seco “no” a la pregunta ¿te gusta el Partido Comunista Chino? Curiosidades aparte, especialmente en las actividades reguladas (banca, seguros, energía y otras), el fenómeno caja negra puede ser especialmente problemático, por razones obvias.

Pero este fenómeno también tiene su parte buena: nos recuerda que la IA no ha venido para sustituir al factor humano, sino para apoyarlo, y que este sigue siendo esencial en la toma de decisiones, su ejecución y el seguimiento de sus resultados. Aun así, algunos científicos y corporaciones tecnológicas (entre ellas, Google) están desplegando la denominada inteligencia artificial explicable (explanaible AI). En el caso de Google, los desarrolladores crearon una herramienta de este tipo (y la están ofreciendo actualmente a terceros) porque querían saber, una vez funcionaba, cómo lo hacían las aplicaciones de IA que desarrollaban y utilizaban en sus motores de búsqueda y en sus sistemas operativos para dispositivos móviles.

Quinto reto: nivel de desarrollo de las tecnologías de inteligencia artificial

No todas las tecnologías de IA han adquirido el nivel de desarrollo idóneo: las confusiones fatales de las aplicaciones de reconocimiento de imágenes de los coches autónomos, los asistentes de voz que dan respuestas políticamente incorrectas o el funcionamiento poco satisfactorio de buscadores y chatbots lo ilustran.

Aun así, muchas empresas desearían poder utilizar plenamente aplicaciones de reconocimiento de voz y de texto, asistentes virtuales, sistemas de reconocimiento de imágenes y otras herramientas para relacionarse con sus clientes, a la hora de realizar gestiones de información, asesoramiento, entregas y devoluciones, servicios posventa…, liberando a personal de estas tareas. Pero, para buena parte de estas funciones, estas aplicaciones, que funcionan con datos semiestructurados o no estructurados (imágenes, texto, comunicación oral), no ofrecen todavía un grado de fiabilidad suficiente. Esto puede ser comprobado frecuentemente al realizar preguntas al asistente de un teléfono inteligente y constatar que, en numerosas ocasiones, no comprende bien lo que se le está pidiendo. Por ello, las empresas deben ser muy prudentes en el uso de este tipo de aplicaciones, que pueden llevar a errores, quejas, reclamaciones e insatisfacción de los clientes.

Este funcionamiento imperfecto de las aplicaciones de IA, especialmente aquellas que trabajan con datos no estructurados, afecta no solamente a las empresas, sino también a actividades muy sensibles, como, por ejemplo, las funciones policiales. Como recogía una noticia de The New York Times3, en 2020 tuvo lugar la detención de un ciudadano norteamericano, Robert Williams, cuya orden fue activada erróneamente por una aplicación de reconocimiento de imágenes.

Contrariamente, las aplicaciones de IA que se basan en datos estructurados (datos numéricos bien organizados en una base) tienen un funcionamiento mucho mejor.

Algunas personas tienen la percepción de que las aplicaciones de IA son sustitutivas del talento humano; pero, al menos por ahora, no es así. Y no solamente por los errores que estas aplicaciones cometen. El escritor, editor y fotógrafo Kevin Kelly explica que la biología no es fácilmente replicable, y que la forma en la que pensamos los humanos es distinta a la forma en la que opera una aplicación de IA, del mismo modo que la forma en la que vuela un avión es diferente a la forma en la que lo hace un pájaro. Por lo tanto, la IA no puede sustituir al humano, sino que lo que hace es aumentar sus capacidades.

Sexto reto: rechazo social y laboral

Un fabricante de la ciudad inglesa de Huddersfield recibió en 1812 una carta firmada por un tal Ned Ludd, que le decía: “Hemos sabido que usted es el propietario de estas detestables máquinas de hilar, y mis hombres me han solicitado que le advierta de que tiene que destruirlas (…)”. El falso firmante de esta carta dio nombre al movimiento ludista, que rechazaba la sustitución de mano de obra humana por máquinas, y que protagonizó actividades violentas en el siglo XIV. La IA no genera un rechazo tan violento, sino, en todo caso, críticas, algo de prevención e incluso algún temor. El mismo Elon Musk afirmó en 2018 que la IA es más peligrosa que el armamento nuclear. En este aspecto, el famoso emprendedor no parece tener muchos seguidores, puesto que a la vista está la tranquilidad con la que miles de millones de personas ceden sus datos personales, gustos y opiniones a grandes empresas, a cambio de disfrutar de unos minutos de ocio, de satisfacer su curiosidad, de intercambiar opiniones y, posiblemente, de ejercer su vanidad. Aun así, Musk ha presentado recientemente su proyecto de robot humanoide, y ha resaltado que una de sus especificaciones es que “podrás huir de él”, en alusión a la baja velocidad a la que caminará.

Por un lado, puede existir una percepción mágica de lo que es la IA, alimentada por novelas y películas de ciencia ficción, con una visión trágica en la que las máquinas toman el control de la humanidad. Por otro lado, una percepción más práctica, realista y con sensibilidad social, en la que la preocupación por el futuro de los puestos de trabajo y por la privacidad de las personas es el principal elemento. Las revoluciones tecnológicas que la humanidad ha vivido en el pasado y la que vive ahora han comportado y comportan la reducción –o incluso la desaparición– de puestos de trabajo, para crear otros de distinta naturaleza. Como Kevin Kelly sugiere, el descendiente de un jornalero de la época anterior a la revolución agraria es hoy un especialista en marketing digital, y, probablemente, su nieto tendrá una profesión que hoy no conocemos todavía. Las voces más optimistas afirman que esto seguirá ocurriendo del mismo modo, y es más que comprensible la preocupación de muchas personas, que temen perder sus puestos de trabajo sin estar preparadas para acceder a nuevas ocupaciones, ya que estas requieren unos niveles de conocimientos técnicos que ellos no poseen ni pueden alcanzar en el corto o medio plazo.

Es por ello que las empresas, al incorporar aplicaciones de IA, deben estar preparadas para responder a la preocupación que, sin duda, mostrarán buena parte de sus trabajadores. Asimismo, las instituciones educativas públicas y privadas deberán proveer a la ciudadanía de la posibilidad de estudiar y prepararse para estas nuevas profesiones del futuro, y la ciudadanía deberá estar dispuesta a seguir aprendiendo y aceptando nuevos retos.

La destrucción creativa de puestos de trabajo no representa ahora mismo una urgencia social, pero puede serlo en un futuro no muy lejano, puesto que todo parece indicar que esta revolución tenderá a acelerarse en los próximos años.

Séptimo reto: confianza

Además de la prevención y el temor acerca de la IA en general, es necesario tener presentes sus versiones particulares; es decir, las que pueden surgir en el momento en el que un cliente o usuario conoce o sospecha que está interactuando con una aplicación de IA. Cualquier sistema sustentado en aplicaciones de IA debe ofrecer el máximo nivel de confianza posible, no solamente para despejar estas dudas, sino para que resulte realmente útil y justo. Para ello, las empresas y organizaciones que utilicen estas aplicaciones deben ser capaces de ofrecer:

• Trazabilidad. Los desarrolladores de aplicaciones de IA deben poder proporcionar mecanismos de trazabilidad de los algoritmos presentes, a fin de localizar y corregir sesgos y otros aspectos no deseables, que puedan surgir en el uso de estas aplicaciones. Ya han sido explicadas las dificultades que ello conlleva y los esfuerzos de varios actores del sector para mejorarla.

• Privacidad. Los datos de los clientes y usuarios deben estar siempre protegidos, y su uso debe responder fielmente a las condiciones contractuales con las que hayan sido obtenidos. Los marcos legales según países aplican distintos grados de protección de estos datos.

• Ausencia de sesgos. Los datos usados para adiestrar a las aplicaciones de IA no deben contener sesgos, y estas aplicaciones deben ser periódicamente auditadas para detectarlos, en su caso. Asimismo, se debe estar razonablemente seguro de que se nutre a la aplicación de la cantidad, variedad y calidad de datos más exigentes.

• Ética. Es posible que la Dirección de una compañía afirme “Nosotros estamos aquí para ganar dinero” o, más políticamente correcto, “Nuestro compromiso es mantener los puestos de trabajo, de los que dependen muchas familias”. Pero, afortunadamente, cada vez más, se espera que las empresas expresen, compartan y actúen en función de valores éticos
y de justicia social.

Los siete retos de la inteligencia artificial en el entorno empresarial

Referencias
1. Rotman, D. “Are you ready to be a techno-optimist again?”. MIT Technology Review, 2021.
2. Autor, D. “Polanyi’s Paradox and the Shape of Employment Growth”. National Bureau of Economic Research, 2014.
3. Hill, K. “Wrongfully Accused by an Algorithm”. The New York Times, 24 de junio de 2020.
» Brown, S. “How to prepare for the AI productivity boom”. MIT Management Sloan School, 2021.
» Haenlein, M. y Kaplan, A. “Artificial intelligence and robotics: Shaking up the business world and society at large”. Journal of Business Research, 2021.
» KPMG. “Thriving in an AI World. Unlocking the value of AI across seven key industries”, 2021.
» Thomas, R. The AI Ladder. Demystifying AI Challenges. O’Reilly Media, 2019.

¿Qué es el déficit cuasifiscal y cómo nos afecta?

Transcripción de un artículo de Economipedia por considerarlo de interés

¿Qué es el déficit cuasifiscal y cómo nos afecta?

 13 de octubre de 2021

A medida que los Gobiernos aplican planes de estímulo para salir de la crisis oímos que los medios de comunicación hablan de cómo se está disparando el déficit fiscal. Pero, ¿es éste el único déficit que tiene el Estado? ¡Conozcamos el déficit cuasifiscal!

En realidad, revisando y dando un paseo a través de la ciencia económica vemos que ésta nos dice que no. Pues existe otro tipo de déficit, que llamamos cuasifiscal, y que puede ser tanto o más importante que el contenido en los presupuestos.

¡Veámoslo en nuestro análisis!

¿Qué es el déficit cuasifiscal?

«El resultado que genera la actividad de los bancos centrales tiene un impacto sobre el patrimonio del Estado, ya sea para bien o para mal

¡Veamos algunos ejemplos!

La experiencia dominicana

«El coste de la devolución de la deuda generada por el déficit cuasifiscal será elevado, nada menos que un 0,6 % del PIB cada año

Entre 2002 y 2004, el Banco Central de República Dominicana (BCRD) llevó a cabo una política muy decidida de esterilización monetaria. Es decir, una serie de operaciones de mercado dirigidas a reducir la cantidad circulante de moneda local. Ello, con el objetivo de contener su devaluación y el incremento de los precios. Para conseguirlo, uno de sus instrumentos preferidos fue la emisión de deuda, mayoritariamente en títulos a corto plazo y con tasas de interés que podían llegar hasta el 60 %. En esa decisión también influyó el rescate de algunas de las principales entidades bancarias del país, que acentuó las necesidades de recursos de las autoridades monetarias dominicanas.

La idea era sencilla: el BCRD emitía títulos de deuda por los que los inversores entregaban moneda local. Al hacerlo, las autoridades monetarias dejaban ese dinero fuera de circulación, reduciendo así la base monetaria de la economía. La ventaja de esta estrategia es que cuando esos títulos vencían, el BCRD siempre podía devolverlos con nuevas emisiones de deuda, empleando la técnica del rollover que hemos explicado en publicaciones anteriores.

De esta manera, la devolución de la deuda se podía hacer con dinero que ya estaba circulando. Gracias a ello, el dinero simplemente pasaba de unas manos a otras y no volvía a crecer el volumen total de la base monetaria.

El problema de esta política es que si bien la devolución del capital principal de estos títulos podía posponerse indefinidamente con el rollover, los intereses sí debían pagarse todos los años. De hecho, el monto total de los intereses a pagar por el BCRD llegó a generar un déficit cuasifiscal del 4 % del PIB en 2004.

Desde entonces, los Gobiernos que se han sucedido en el país caribeño han intentado diferentes estrategias para resolver el problema. En 2007 se aprobó una ley para que el Tesoro aportara recursos al BCRD y, así, reducir gradualmente su deuda. No obstante, el proyecto fracasó, pues la crisis de 2008 golpeó a la economía dominicana y llevó al Gobierno a incurrir en un grave déficit fiscal. Motivo por el que esas aportaciones de capital no llegaron a realizarse en la cuantía estimada.

En 2020, el Gobierno dominicano pactó con las autoridades monetarias una nueva estrategia. La idea es separar esa deuda del balance del BCRD, creando un fideicomiso para gestionarla. En ese periodo, por supuesto, está previsto reiniciar las transferencias de dinero desde el Tesoro, con el fin de garantizar los vencimientos de deuda que vayan teniendo lugar.

El coste de esas aportaciones del Gobierno es considerable, ya que se estiman en un 0,6 % del PIB cada año.

Argentina: Un problema de difícil solución

«La emisión de Lebac llegó a niveles tan altos, que su volumen total superaba el 100 % de la base monetaria a mediados de 2018

Algo similar a lo sucedido en República Dominicana ha ocurrido en Argentina, aunque este caso quizás sea más complejo de analizar.

En el año 2002, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intentó estabilizar la cotización del peso. Para ello, buscó reducir la base monetaria a través de la emisión de unos títulos de deuda llamados Lebac. Este instrumento se usó con intensidad entre los años 2002 y 2003, aunque en el periodo comprendido entre los años 2004 y 2016, su utilización fue bastante más puntual.

Hasta aquí tenemos un caso muy parecido al de República Dominicana.

Ante un contexto de devaluación y aumento de precios, el banco central emite deuda y retira del circuito económico el dinero que recibe por ella. De esta manera, se reduce el exceso de oferta en el mercado monetario y, al menos temporalmente, se calman los mercados. El problema es que, a partir de este punto, la historia se complica mucho más.

Lebac Argentina

Como podemos observar en la gráfica superior, las Lebac se habían utilizado poco hasta 2016. Primero porque había un boom de materias primas. En este sentido, Argentina exportaba mucho más de lo que importaba, y, con ello, las reservas del BCRA no paraban de crecer. Con estos recursos, no había demasiados problemas para pagar los intereses que estos títulos exigían cada año.

En 2008 se cortó el ciclo alcista de las materias primas y, a partir de entonces, las reservas empezaron a reducirse. La inflación volvió a crecer y el peso a devaluarse, pero el Gobierno no consideró afrontar estos problemas aplicando una esterilización monetaria. En su lugar, aplicó políticas alternativas, como controles de precios y restricciones en los mercados de divisas; las cuales, en general, contaron con muy poco éxito.

El cambio de Gobierno a finales de 2015 trajo consigo un giro en la política monetaria, volviendo a dar prioridad a la acumulación de reservas y a la lucha contra la inflación. Por este motivo, el BCRA volvió a hacer un uso intenso de las Lebac, ya que entre los años 2016 y 2017 se vivió una entrada masiva de dólares en el país que, al convertirse en pesos, volvían a hacer crecer la base monetaria.

La emisión de Lebac llegó a niveles tan altos, que su volumen total superaba el 100 % de la base monetaria a mediados de 2018. La realidad es que su utilización no consiguió que Argentina volviera a registrar tasas bajas de inflación, pero no debemos olvidar que, en ello, también han influido otros factores como el déficit fiscal. En cualquier caso, es difícil estimar cuál hubiera sido el nivel de inflación si esta política no se hubiera llevado a cabo.

En 2018, el panorama internacional se oscureció. Principalmente por la caída del precio de las materias primas, pero también por la subida de tipos de interés en Estados Unidos. Todo ello redujo la entrada de divisas y propició una fuga de capitales, a la vez que provocó que el peso volviera a depreciarse, por lo que ya no había un exceso de dólares que afrontar con las Lebac.

Se decidió, entonces, ponerles fin. El motivo era muy sencillo: el coste de mantener esa deuda, con tasas de interés que llegaban a alcanzar el 57 %, y vencimientos a muy corto plazo, resultaba demasiado elevado para el Estado.

Sin embargo, la estrategia elegida fue sustituir estos títulos por otros similares, llamados Leliq.

Lo cierto es que, desde entonces, el stock de deuda del BCRA no solo no se ha reducido, sino que se ha casi triplicado desde finales de 2018. El principal motivo es que, con un déficit fiscal financiado, en parte, con emisión monetaria, los mercados tienen un exceso de pesos que se intenta absorber con estos títulos.

¿Qué podemos aprender de todo esto?

«A veces, las malas decisiones en materia de política monetaria pueden acabar potenciando los problemas que, precisamente, buscaban resolver

El coste acumulado derivado de los intereses de los Lebac, Leliq y otros títulos de deuda emitidos por el banco central en Argentina ha sido tan alto en los últimos años, que para afrontarlo se ha tenido que recurrir a imprimir dinero, contradiciendo así el propósito para el que fueron creados, de reducir la base monetaria.

Además, suponen un inmenso coste de oportunidad para la economía del país, ya que absorben una parte del ahorro que, de otra manera, hubiera permitido financiar el consumo y la inversión en el sector privado. Este efecto de desplazamiento de la inversión privada, llamado en economía «crowding out«, ha llegado a niveles nunca vistos en Argentina desde la crisis de 2001.

Credito Argentina

De hecho, como podemos observar en la gráfica superior, en julio de este año el sector público absorbe el 59,56 % del crédito total en la economía. Si comparamos estos números con diciembre de 2020, las cifras son aún peores, ya que del crédito nuevo generado este año, el 75,90% va dirigido a financiar al Estado.

La principal lección que podemos sacar de lo ocurrido en República Dominicana y Argentina es que las malas decisiones en materia de política monetaria pueden acabar potenciando los problemas que, precisamente, buscaban resolver. Pues no subestimemos el efecto cobra y las palabras de Thomas Sowell, en las que hacía alusión a la medición de la política por su impacto en la sociedad y no por la intencionalidad con la que fue aplicada dicha política. Pero no solo eso, sino que, también, estas decisiones podrían estrangular el crédito al sector privado, poniendo trabas a la inversión y lastrando la productividad.

Podemos decir, por tanto, que el déficit cuasifiscal, aunque contablemente esté separado del que presenta el Gobierno, puede acabar condicionando al conjunto de la economía. La razón es que si el déficit cuasifiscal es demasiado elevado y los bancos centrales comienzan a ver que sus reservas corren peligro, los Gobiernos se ven obligados a hacerse cargo del problema.

Como es natural, esto puede implicar decisiones impopulares como subir impuestos o desviar recursos de otras áreas del Estado para cubrir ese déficit.

Por ello es especialmente importante que, cuando analizamos las perspectivas económicas de un país, no solamente prestemos atención a lo que hace su Gobierno. A veces, como hemos visto en repetidas ocasiones, los errores de un banco central pueden desestabilizar la economía, incluso si el Gobierno mantiene sus cuentas en orden. De igual manera que, tantas veces, hemos oído hablar sobre la importancia de la disciplina fiscal, quizás deberíamos recordar que la disciplina monetaria es igual de importante para nuestras economías y su bienestar.

¿Por qué faltan trabajadores?

artículo transcripto por considerarlo de interés

¿Por qué faltan trabajadores?

Fuente Economipedia
29 de septiembre de 2021
 18:26
  Federico J. Caballero Ferrari
 Lectura: 9 min

Principalmente, porque la pandemia ha destruido millones de empleos y muchos de los trabajadores que han perdido su puesto de trabajo todavía están desempleados. Las cifras son difíciles de calcular, pero las estimaciones al respecto son contundentes: según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a lo largo de 2020 se habrían destruido unos 255 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en todo el mundo.

Así, nos preguntamos: ¿Cómo podemos entender esta paradoja? ¿Cómo es posible que haya empresas que no consiguen trabajadores y, a la vez, desempleados que no encuentran oportunidades para trabajar? ¡Veámoslo!

¿Por qué faltan trabajadores?: La gran paradoja

«La recuperación del mercado laboral convive con tasas de desempleo que siguen por encima de los niveles de 2019

En julio de este año, la escasez de trabajadores en Estados Unidos llegaba a su punto máximo en la serie histórica, con casi 11 millones de vacantes sin cubrir. En Reino Unido, el instituto estadístico oficial ONS alertaba este verano de casi 1 millón de empleos disponibles solamente en el sector servicios, la cifra más alta de todo el siglo. Si hablamos del caso de China, el

Principalmente, porque la pandemia ha destruido millones de empleos y muchos de los trabajadores que han perdido su puesto de trabajo todavía están desempleados. Las cifras son difíciles de calcular, pero las estimaciones al respecto son contundentes: según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a lo largo de 2020 se habrían destruido unos 255 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en todo el mundo.

Así, nos preguntamos: ¿Cómo podemos entender esta paradoja? ¿Cómo es posible que haya empresas que no consiguen trabajadores y, a la vez, desempleados que no encuentran oportunidades para trabajar? ¡Veámoslo!

¿Por qué faltan trabajadores?: La gran paradoja

«La recuperación del mercado laboral convive con tasas de desempleo que siguen por encima de los niveles de 2019

Pongamos, antes de nada, algunas cifras encima de la mesa.

En julio de este año, la escasez de trabajadores en Estados Unidos llegaba a su punto máximo en la serie histórica, con casi 11 millones de vacantes sin cubrir. En Reino Unido, el instituto estadístico oficial ONS alertaba este verano de casi 1 millón de empleos disponibles solamente en el sector servicios, la cifra más alta de todo el siglo. Si hablamos del caso de China, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) también ha señalado la falta de trabajadores como uno de los grandes desafíos que deberá afrontar el gigante asiático en las próximas décadas; especialmente si quiere mantener su ritmo de crecimiento.

Ahora bien, no debemos olvidar que en estas grandes economías, y también en otras más modestas, la recuperación del mercado laboral convive con tasas de desempleo que siguen por encima de los niveles de 2019. Incluso en Estados Unidos, una de las economías que se ha recuperado a mayor velocidad, el desempleo en agosto afectaba al 5,2 % de la población activa, aún lejos del mínimo histórico del 3,5 % alcanzado poco antes de la pandemia.

Dicho esto, vamos a centrarnos en lo que ha ocurrido en la mayor economía del planeta, pues su ejemplo puede ayudarnos a entender lo que está pasando también en el resto del mundo.

Las cifras del crecimiento

«La tendencia es generalizada, pero se observa un especial crecimiento en sectores como la industria, la construcción, el comercio, la salud y el ocio

Como podemos observar en la gráfica que se muestra a continuación, en 2018 y 2019 el número de puestos de trabajo sin cubrir en Estados Unidos era muy similar al de desempleados; incluso ligeramente superior.

En 2020, por el contrario, vemos un fuerte aumento del desempleo, acompañado de un estancamiento de la demanda de trabajo por parte de las empresas. Un dato que nos puede ayudar a entender el incremento histórico de la desocupación que tuvo lugar ese año.

Faltan Trabajadores1

En 2021, con una economía impulsada por la reapertura de muchos sectores y por las políticas de expansión monetaria de la Reserva Federal (FED), los datos recogen un rápido crecimiento de la demanda de trabajo. Una tendencia que, como podemos observar, contagia a todos los sectores, pero es especialmente evidente en la industria, la construcción, el comercio minorista, la salud y el ocio.

Afortunadamente, este mayor dinamismo económico ha tenido un impacto positivo sobre el desempleo, reduciendo –en unos 3 millones– el número de parados entre enero y julio de este año. Sin embargo, como podemos observar también, el crecimiento sigue siendo insuficiente para volver a las cifras de pleno empleo del último trimestre de 2019.

¿Hay que pagar más a los trabajadores?

«El coste de mantener a un trabajador promedio está creciendo más rápido que el producto que este empleado puede ofrecer a su empresa

Se trata por tanto, sin duda, de un problema muy complejo, y como es natural en economía, podemos encontrar diferentes explicaciones al respecto.

Una de las más sencillas es que los empresarios todavía ofrecen salarios relativamente bajos, quizá condicionados por la incertidumbre que aún predomina en algunos sectores.

Según este punto de vista, el estancamiento de los salarios puede ser un freno para que muchos desempleados vuelvan al mundo laboral. Recordemos que con una inflación que vuelve a encarecer el coste de vida, se reducen los incentivos a aceptar salarios bajos, especialmente si existen vías alternativas para obtener ingresos, como los programas estatales de subsidios.

El pasado 25 de junio, Joe Biden se mostró claramente a favor de esta hipótesis. Preguntado en una rueda de prensa sobre la preocupación de los empresarios por la dificultad para encontrar trabajadores, el presidente de los Estados Unidos respondió con una sencilla recomendación: «¡Pagadles más!»(Pay them more!).

Faltan Trabajadores2

Sin embargo, como podemos observar en la gráfica superior, los empresarios llevan casi dos años pagando más a sus trabajadores (al menos en promedio). Si analizamos la evolución del coste laboral, vemos un fuerte incremento desde el último trimestre de 2019, creciendo a más velocidad que la productividad por hora trabajada.

Se trata de un dato muy importante a tener en cuenta, porque puede ser un indicador de que el coste de mantener a un trabajador promedio está creciendo más rápido que el producto que este empleado puede ofrecer a su empresa. En el mercado laboral, podemos encontrar situaciones de este tipo en contextos de expansión económica y reducidas tasas de desempleo, donde las empresas siguen demandando empleo, pero no hay oferta suficiente. Como resultado de esto, aumenta el precio del factor trabajo, es decir, el salario.

Hasta aquí podemos estar de acuerdo con esta argumentación, pero el problema es que no es consistente con la persistencia de más de 8 millones de desempleados.

En otras palabras, el nivel supuestamente bajo de los salarios no puede explicar un nivel tan alto de desempleo, pues los empresarios pagan cada vez más a sus trabajadores y, aún así, muchas personas siguen fuera del mercado laboral.

De la misma forma, tampoco explica por qué en algunos estados se ha duplicado el salario mínimo y, sin embargo, ello no ha servido para incentivar el empleo.

Una época de cambios

«Es posible que muchos cambios en los hábitos de consumo hayan llegado para quedarse, y como es lógico, la producción de bienes y servicios debe adaptarse a lo que quieren los clientes

En los inicios de la pandemia, ya advertíamos de que cuando hay un shock de oferta lo suficientemente fuerte sobre una economía, es prácticamente imposible apostar por una recuperación basada en volver a la situación inicial.

Ocurrió en Irlanda en el siglo XIX y en casi todas las crisis preindustriales. El ejemplo quizás pueda parecernos lejano, pero, en esencia, se trata de situaciones de crisis desencadenadas por la irrupción de un factor externo (sanitario, climático, etc.) que impide que buena parte de los agentes económicos lleven a cabo su actividad y, como consecuencia, sufre la economía en su conjunto.

Ante crisis económicas de esta naturaleza, las sociedades pueden reaccionar de dos maneras: intentar restaurar la situación inicial o, alternativamente, adaptarse a los cambios y reasignar recursos, introduciendo en el reparto las nuevas oportunidades que ofrece el mercado. En el primer caso no hay nada que pueda impedir la llegada de otra crisis igual en el futuro, mientras que en el segundo se reducen las posibilidades de que esto ocurra.

A lo largo de la pandemia hemos visto numerosos ejemplos de empresas que cambiaban de acuerdo a la nueva coyuntura, no solamente aplicando el teletrabajo, sino también adaptando la oferta de servicios a sus clientes. De esta manera, hemos visto cómo las pymes se lanzaban a anunciarse en internet, los restaurantes repartían comida a domicilio o los bancos reforzaban sus plataformas online. Todos ellos, cambios que no solamente podrían responder a un contexto concreto, sino que, en ocasiones, podrían indicar cambios permanentes en las preferencias de los consumidores.

Dicho de otra manera, es posible que muchos cambios en los hábitos de consumo hayan llegado para quedarse y, como es lógico, la producción de bienes y servicios debe adaptarse a lo que quieren los clientes. Esto no significa que el empleo total de cada sector deba cambiar, pero sí podría variar la carga de trabajo que corresponde a cada tarea.

Podemos entender este fenómeno observando lo que está ocurriendo en los bares y restaurantes, que en muchos casos emplean menos camareros, pero más repartidores de comida a domicilio. Algo similar podemos decir de la banca, que cada vez requiere menos personas en atención presencial y más en proyectos de digitalización.

A esto podemos sumar el efecto de las políticas de expansión monetaria, destinadas a estimular la inversión y el consumo de bienes duraderos en Estados Unidos.

Debemos tener en cuenta que, además de generar inflación, estas políticas suelen provocar desajustes en el mercado laboral, ya que al impulsar en muy poco tiempo la demanda de bienes en los sectores más beneficiados, crece también la demanda de trabajo en esas actividades. No es casualidad que esto ocurra al mismo tiempo que aumentan los precios de las materias primas, como consecuencia de los «cuellos de botella» que estas políticas suelen generar en los procesos productivos.

El problema, por tanto, es que si se acaba demandando mucho más trabajo del empleado en años anteriores, es probable que no haya capital humano suficiente para cubrir los nuevos puestos de trabajo. Es el caso, por ejemplo, de la construcción y algunos sectores de la industria, motivo por el cual algunos empresarios estadounidenses decidieron (con poco éxito) trasladar esta preocupación a su presidente.

El desafío de reconvertirse

«Hoy, millones de trabajadores se enfrentan al desafío de adaptar el capital humano que pueden ofrecer a las nuevas necesidades de las empresas

Como consecuencia de todo esto, podemos decir que la paradoja que viven las empresas que no encuentran trabajadores y los desempleados que no encuentran oportunidades se debe, sobre todo, a un desajuste del mercado laboral, un desajuste entre la oferta y la demanda. En otras palabras, muchas personas que han perdido su empleo tienen habilidades y conocimientos que ya no son tan demandados en el mercado y, por el contrario, las empresas están buscando perfiles que no siempre abundan.

Es importante tener en cuenta este desajuste, pues también nos permite evaluar la efectividad de las políticas económicas. La explicación es sencilla: si pensamos que el problema son los salarios bajos, políticas como subir el salario mínimo o recortar subsidios podrían aumentar la oferta laboral, y así, las empresas podrían encontrar trabajadores. El problema, entonces, es que si estamos ante un desajuste de oferta y demanda, ninguna de estas políticas podrá funcionar.

Y es que, por mucho que se empeñen los políticos en dar explicaciones simples a problemas complejos, la economía sigue siendo una de las ciencias más complejas del conocimiento humano, y este problema, como cualquier paradoja económica, no es la excepción. Así, la ciencia económica es tan compleja como el desafío al que se enfrentan hoy millones de trabajadores, que se ven obligados a reconvertirse, cambiar de actividad, adquirir nuevos conocimientos e intentar volver al mercado laboral, todo esto, mientras las preferencias del consumidor cambian a cada minuto.

Un reto histórico para aquellos a los que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, y que, como siempre, explicamos en detalle en Economipedia.

Adiós banca tradicional, adiós

Reproducimos este artículo de Economipedia para que pueda ser leído por nuestros socios de la Cámara por 
considerarlo de interés. Tiene un tono un poco jocoso pero una visión muy interesante del futuro de los bancos

Adiós banca tradicional, adiós

fuente Economipedia

¿Os gustan las películas de zombis? Esas en las que un zombi muerde a una persona normal y la convierte en otro comedor de cerebros hambrientos en una carrera sin fin.

En la mayoría de esas películas no se pregunta a los zombis si saben que son zombis, probablemente porque casi nunca son capaces de hablar coherentemente, pero seguramente no sabrían que se han transformado y que ya no son humanos.

a banca tradicional está viviendo el mismo proceso, ha sido mordida no una sino tres veces y la han transformado irremediablemente en un muerto sin voluntad propia, aunque no sea consciente de ello.

Las tres mordeduras fatales se las han dado la regulación, las fintech y el cambio generacional. Las tres se retroalimentan e interrelacionan entre sí para poco a poco ir comiéndose los servicios y productos que los bancos han ofrecido tradicionalmente al mercado en exclusiva.

Primera mordida: La regulación financiera

La regulación financiera, cuyo máximo exponente sería Basilea III, pretende un sistema financiero más sano, fuerte y estable para que no sucedan crisis financieras como la de 2008.

El problema es que, al mismo tiempo, las limitaciones que imponen a la banca para que sean más seguras, les impide adaptarse a los nuevos tiempos. Y nunca ha habido tiempos más rápidos y cambiantes que los actuales.

Ojo, la regulación no es mala en sí misma, dependerá mucho de cómo esté enfocada e implementada, pero como todo en esta vida, los excesos son malos y acaba siendo peor el remedio que la enfermedad.

Adicionalmente, la propia banca en un intento de ser el alumno más aventajado de la clase, se auto impone regulaciones internas de control que limitan aún más su capacidad de actuación.

Segunda mordida: Las fintech

Las fintech han tenido y seguirán teniendo el impacto más visible y directo en el fin de la banca tradicional como la conocemos. Cada día aparece una nueva empresa que se especializa en un producto o servicio de la banca, pero haciéndolo mejor, más rápido y más barato.

Las empresas de crowdfunding y crowdlending les quitan el negocio del crédito a los bancos tradicionales. Las pasarelas de pago como Paypal se llevan el proceso de pagos entre los clientes. Compañías emblemáticas como VISA, Mastercard o más recientemente N26, Revolut u otras, van copando todo el negocio de las tarjetas de crédito. Y podríamos seguir así con todas las fuentes de ingresos de la banca tradicional.

Los seguros, el brokerage, el asesoramiento financiero o incluso los depósitos, dónde las estrategias de generación de rendimiento con las criptomonedas empiezan a ser una alternativa para los depósitos a plazo, están siendo dominadas cada vez más la nueva banca digital.

La última mordida: el cambio generacional

¿Hace cuánto que no vais a una oficina bancaria? Y lo que es peor, ¿para qué iríais a una oficina bancaria? Probablemente las respuestas sean por obligación o porque no quede alternativa. Eso es un cambio exponencial respecto a la generación anterior que le gustaba ir a la oficina física y tener un trato personal directo.

Los bancos obviamente lo saben y reaccionan tratando de imitar a las fintech, cierran de manera masiva oficinas y las que mantienen las modifican para que la experiencia de usuario sea más dinámica y veloz.

En paralelo, ponen todos sus esfuerzos en que su oferta de valor se asemeje lo más posible a las nuevas empresas financieras. Lamentablemente, para ellos, la brecha tecnológica y la brecha en la cultura empresarial no son fáciles de salvar ni siquiera con grandes inyecciones de capital.

Las fintech son por naturaleza empresas más pequeñas y, por tanto, más ágiles y rápidas. Además, han sido muy inteligentes en su ataque a los grandes bancos, no pretenden sustituirlos sino hacer mejor lo que ellos hacen.

¿Google o Amazon serán los nuevos bancos?

¿Os acordáis cuando decían que Amazon, Facebook o Google iban a convertirse en bancos por las enormes bolsas de liquidez que tienen? No lo han hecho ni lo harán porque el negocio general de los bancos es muy poco rentable y sobre todo porque no lo necesitan.

Todas las empresas de la nueva banca que hemos comentado se aprovechan de los bancos para desarrollar sus servicios. Utilizan las cuentas corrientes que ya existen y la infraestructura bancaria tradicional para pivotar sus productos y servicios sin tener que invertir en replicar esas estructuras.

Incluso eso está cambiando rápidamente y cada vez los necesitan menos, como muestran la tecnología blockchain y la corriente de las finanzas descentralizadas.

La cultura empresarial es un clavo adicional en el ataúd de los bancos tradicionales, ya que sus estructuras internas son lo más parecido a un ministerio anquilosado y obsoleto.

Demasiados años haciendo lo mismo y de la misma forma, hacen muy complicado que los bancos vean otra manera de hacer su trabajo y entregar valor a sus clientes. Al final, si solo tienes un martillo en tu caja de herramientas, todo lo que ves a tu alrededor te parecen clavos.

Y entonces, ¿es el final de los bancos tradicionales?

El fin de la banca tradicional como la conocemos no significa que sea el fin de todos los bancos comerciales que existen en la actualidad.

No parece realista asumir que todos vayan a ser reemplazados por las fintech, sobre todo porque ninguna empresa de la nueva banca va a querer ocuparse del necesario e imprescindible negocio fiduciario: el depósito y custodia del dinero de sus clientes.

El escenario más probable es la coexistencia temporal entre ambos modelos al tiempo que la banca tradicional se va consolidando y haciéndose aún más tradicional al quedarse con el negocio más básico y de menor valor añadido para los clientes.

Los zombis al final van a poder coexistir con los humanos, pero pasando mucha hambre.

Articulo interesante: Interpretación Legal sobre que se considera intermediación financiera por Eduardo Ferreira Delfino

 

Eduardo-Ferreira-Delfino-Regimen-Legal de intermediacion financiera Eduardo-Ferreira-Delfino-Regimen-Legal de intermediacion financiera

Resolucion de SEPRELAD relativas al gremio

Resolucion de SEPRELAD donde deja sin efecto la inscripcion y pasa la Inscripcion de las empresas crediticias al BCP como sujeto obligado

resolucion-seprelad-n-055-dejar-sin-efecto-res-614-2017

 

Leyes sobre AML

Ley N° 1015/1997 “Que previene y reprime los actos ilícitos destinados a la legitimación de dinero o bienes” Descargar

Ley N° 1160/1997 “Código Penal de la República del Paraguay” Descargar

Ley_N° 2298/2003 “Que aprueba la Convención de las NNUU Contra la Delincuencia Transnacional”_Parte 1 Descargar

Ley_N° 2298/2003 “Que aprueba la Convención de las NNUU Contra la Delincuencia Transnacional”_Parte 2 Descargar

Ley N° 3440/2008  “Que modifica varias disposiciones de la Ley 1160/1997 ” Descargar

Ley N° 3783/2009  “Que modifica varios artículos de la Ley 1015/1997″ Descargar

Ley N°4100/2010 “Que aprueba el memorando de entendimiento entre los gobiernos de los Estados del GRUPO DE ACCION FINANCIERA DE SUDAMERICA contra el lavado de activos (GAFISUD)” Descargar

Ley N° 4024/2010 “Que castiga los Hechos Punibles de Terrorismo, Asociación Terrorista y Financiamiento del Terrorismo” Descargar

Ley N° 6419/2019 “Qué regula la inmovilización de Activos Financieros de personas vinculadas con el TERRORISMO Y LA PROLIFERACIÓN DE ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA Y LOS PROCEDIMIENTOS DE DIFUSIÓN, INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN EN LISTAS DE SANCIONES ELABORADAS EN VIRTUD DE LAS RESOLUCIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LAS NACIONES UNIDAS”. Descargar

Ley N° 6452/2019 “Qué modifica varias disposiciones de la Ley N° 116/1997 “Código Penal” y su modificatoria la Ley N° 3443/2008″Descargar

Ley N° 6497/2019 “Qué modifica disposiciones de la Ley N° 1015/1997 “Qué previene y reprime los actos ilicitos destinados a la Legilación de dinero o bienes” y “su modificatoria la Ley N° 3783/2009”. Descargar

Ley N° 6408/2019 “Qué modifica el artículo 3° de la Ley N° 4024/2010 “QUE CASTIGA LOS HECHOS PUNIBLES DE TERRORISMO, ASOCIACIÓN TERRORISTA Y FINANCIAMIENTO DEL TERRORISMO”. Descargar

LEY DE LEASING

LEY  N° 1.295 DE LOCACIÓN, ARRENDAMIENTO O LEASING FINANCIERO Y MERCANTIL

EL CONGRESO  DE LA  NACION PARAGUAYA  SANCIONA CON  FUERZA  DE LEY

  1. Fecha De Promulgación: 06-08-1998
  2. Fecha De Publicación: 06-08-1998

 

                                                                              TÍTULO I

Disposiciones Generales

CAPÍTULO I

Definiciones

Artículo 1°.- Conceptos. A los fines de esta ley se definen los siguientes conceptos:

  1. a) dador: el que se obliga a dar  en locación al tomador una cosa mueble no fungible o un inmueble de elección de este último;
  2. b) tomador: el que recibe un bien del dador, en locación, y se obliga a pagar una cuota periódica durante el tiempo convenido;
  3. c) cuota o prestación pactada: en el arrendamiento financiero es el  monto parcial de la obligación del tomador para con el dador, que incluye el valor de la adquisición de los bienes o porción del capital, las cargas financieras y demás accesorios. La misma puede sufrir variaciones debido a reajustes o correcciones de precio, moras y la aplicación de otras cláusulas penales. En el arrendamiento mercantil es el monto parcial de la obligación del tomador para con el dador;
  4. d) capital: es la sumatoria de las porciones de capital incluidas en cada cuota o prestación pactada, más el valor final;
  5. e) amortización de capital: es la porción del monto  de la cuota o prestación pactada que corresponde al capital;
  6. f) porción de capital: es la diferencia entre la cuota o prestación  pactada y la porción financiera correspondiente a esa misma prestación;
  7. g) porción financiera: es la parte de la cuota o prestación pactada que corresponde a intereses por la financiación, reajustes de precio, mora, cláusulas penales aplicables;
  8. h) financiación: es la sumatoria de las porciones financieras en cada cuota o prestación, más lo correspondiente a reajustes o corrección de precios, mora,  aplicación de cláusulas penales, si las hubiesen;
  9. i) valor final o precio residual: es lo que el tomador debe pagar al dador a fin de ejercer su opción de compra y adquirir el bien objeto del contrato;
  10. j) bien de uso o de capital: cosas muebles no fungibles o inmuebles; y,
  11. k) valor depreciado del bien: valor del bien neto de depreciación, ambos valores calculados según lo establecen los artículos 13 y 77, inciso d) de la presente ley.

TÍTULO II

Locación financiera, arrendamiento financiero o leasing financiero

CAPÍTULO I

Dadores

Artículo 2º.- Dador. Podrá celebrar el contrato de locación financiera, arrendamiento financiero o leasing financiero en calidad de dador:

  1. a) las filiales de las entidades autorizadas por la Ley N° 861del 24 de junio de 1996, constituidas a tal efecto;
  2. b) una sociedad de arrendamiento financiero;
  3. c) un importador, sobre los bienes que importe;
  4. d) un fabricante domiciliado en el país, sobre los bienes que fabrique;
  5. e) un distribuidor domiciliado en el país, sobre los bienes que distribuye;
  6. f) un  proveedor del exterior sobre los bienes que provea desde el exterior; y,
  7. g) una empresa constructora, inmobiliaria o promotora sobre los inmuebles edificados, entiéndase propios o de terceros, a ser  adquiridos para  el efecto.

CAPÍTULO II

Sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero

Artículo 3º.- Constitución y registro. Las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero, deberán constituirse bajo la forma de sociedades anónimas, agregando a su nombre social la expresión “Sociedad Anónima de Locación Financiera” o “Sociedad Anónima de Leasing Financiero”. Su capital deberá estar representado por acciones nominativas y su objeto social deberá estar limitado a la realización de las operaciones de arrendamiento financiero  y mercantil en los términos y condiciones previstos en la presente ley.

La solicitud de inscripción de dichas sociedades en el Registro de Personas Jurídicas y Asociaciones, deberá presentarse acompañando una copia auténtica de la autorización otorgada por el Banco Central del Paraguay salvo que la misma haya sido transcripta en la escritura pública de constitución de la respectiva sociedad anónima.

Artículo 4º.- Capital mínimo. El capital mínimo constitutivo será de G. 750.000.000 (setecientos cincuenta millones de guaraníes) cuyo valor deberá ser mantenido constante y actualizarse anualmente, al cierre del ejercicio comercial, en función al índice de Precios al Consumidor (IPC) calculado por el Banco Central del Paraguay. El mismo deberá integrarse totalmente en el acto de la constitución y en dinero en efectivo.

No podrán distribuir utilidades cuando el pago de las mismas implique déficit en las relaciones técnicas o excesos en los límites establecidos en la presente ley.

Las utilidades destinadas a la cobertura del capital mínimo tendrán el tratamiento contable de gastos deducibles para el pago del Impuesto a la Renta.

Las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero que acusen déficit de capital al cierre del ejercicio comercial tendrán un plazo no prorrogable que vencerá el 30 de junio de cada año, para recomponer su capital. Las que no cubran dicho déficit, a partir de esta fecha no podrán realizar nuevas operaciones.

Si al 31 de diciembre del mismo año, esas sociedades continúan con dicho déficit, quedarán disueltas de pleno derecho y entrarán en proceso de liquidación, de acuerdo con lo dispuesto en el Título X de la Ley Nº 861/96.

Artículo 5º.- Marco normativo. Las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero,  integran el sistema financiero regido por la Ley No. 861/96 y, en consecuencia, quedan sometidas a sus disposiciones  en todo lo que no estuviese modificado expresamente por la presente ley.

Artículo 6º.- Endeudamiento máximo. El endeudamiento máximo de las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero no podrá superar quince veces su capital pagado y reservas.

Artículo 7º.- Operaciones autorizadas. Las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero podrán realizar las siguientes operaciones:

  1. a) celebrar los contratos de locación o arrendamiento financiero previstos en la presente ley;
  2. b) adquirir los bienes muebles no fungibles y los inmuebles edificados o no, acordados en los contratos de locación o arrendamiento financiero y contratar la construcción de todo tipo de edificaciones y darlas en arrendamiento financiero;
  3. c) adquirir bienes del futuro arrendatario con el compromiso de darlos a éste en locación o arrendamiento financiero;
  4. d) obtener préstamos y créditos de instituciones bancarias, financieras y otras entidades de crédito, tanto nacionales como extranjeras, destinados a la realización de las operaciones que se autorizan por esta ley así como de proveedores, fabricantes o constructores de los bienes que serán objeto de arrendamiento financiero, sean nacionales o extranjeros;
  5. e) emitir obligaciones negociables o debentures, bonos subordinados y demás títulos de crédito, en serie o en masa, cuyas emisiones en cada caso estén previamente autorizadas por la Comisión Nacional de Valores, dentro de los límites establecidos en la presente ley;
  6. f) obtener préstamos y créditos de instituciones bancarias, financieras y de otras entidades de crédito del país o del exterior, para cubrir necesidades de liquidez relacionadas con su objeto social;
  7. g) dar en descuento, dar en garantía o negociar  los títulos de crédito y afectar los derechos provenientes de los contratos de locación o arrendamiento financiero o de las operaciones autorizadas a las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero, con las personas de las que reciban financiamiento,  así como afectar en fideicomiso irrevocable los títulos de crédito y los derechos provenientes de los contratos de locación o arrendamiento financiero a efecto de garantizar el pago de las emisiones a que se refiere el inciso e) del presente artículo;
  8. h) constituir depósitos, a la vista o a plazos, en instituciones bancarias o financieras, nacionales o extranjeras, así como adquirir títulos-valores aprobados para el efecto por la Comisión Nacional de Valores; e,
  9. i) realizar todas las demás operaciones y prestar todos los servicios que, por estimarlas compatibles con la actividad de locación, arrendamiento o leasing financiero, autorice con carácter general el Banco Central del Paraguay, previo dictamen de la Superintendencia de Bancos.

CAPÍTULO III

Contrato

Artículo 8º.- Contrato de locación financiera, arrendamiento financiero o leasing financiero. Es el contrato celebrado entre un dador y un tomador por el cual el primero se obliga a arrendar al segundo un bien inmueble edificado de su propiedad; o un bien mueble no fungible o un inmueble edificado de propiedad de un tercero especificado por el tomador, de quien se obliga a adquirir o a ser adquirido del propio tomador,  con el único propósito de arrendarlo al tomador; a cambio de una contraprestación a cargo de éste, consistente en el pago de una suma de dinero establecida en cuotas pagaderas periódicamente, y que contemple una opción de compra irrevocable a favor del tomador, a la conclusión del contrato de arrendamiento, por un precio residual que será libremente acordado entre las partes.

Asimismo podrá convenirse que finalizado el plazo inicial del contrato o el de la prórroga, en su caso, si el tomador no ejerciese la opción de compra, el bien se restituirá al dador, pudiendo este último venderlo, pactando libremente el precio con el nuevo propietario, o entregarlo en arrendamiento financiero a un nuevo tomador.

Artículo 9º.- Formalidades. El contrato deberá otorgarse por escritura pública si fuese de bienes registrables y por instrumento público o  privado  con firmas certificadas por escribano público en los demás casos, extendiéndose una copia para cada parte y una tercera para el Registro.

La no inscripción del contrato no obstará a la validez del mismo como acuerdo entre las partes. Sin embargo para su validez como contrato de locación, arrendamiento o leasing financiero objeto de esta ley y frente a terceros de buena fe, se requerirá de tal solemnidad.

Artículo 10º.- Duración. Las partes podrán pactar libremente la duración del contrato.

Artículo 11º.- Irrevocabilidad. En los contratos de arrendamiento financiero no podrá pactarse la facultad de dejarlos sin efecto durante su vigencia. Tampoco podrán resolverse anticipadamente o por mutuo acuerdo, salvo:

  1. a) que se haya cumplido un 50% (cincuenta por ciento) de las obligaciones pactadas y se ejercite la opción de compra; o
  2. b) en caso de pérdidas extraordinarias sufridas en el bien objeto del contrato por casos fortuitos o de fuerza mayor, como incendio u otros accidentes o siniestros, debiendo el tomador pagar las cuotas atrasadas y las pendientes así como el valor residual con el descuento que oportunamente sea pactado entre las partes.

Artículo 12º.- Bienes del contrato. Los bienes muebles objeto del contrato de arrendamiento financiero podrán ser nuevos o usados.

Artículo 13º.-  Cuotas. En el contrato de locación, arrendamiento o leasing financiero se deberá discriminar el monto que corresponde a la amortización de capital y al valor final, del monto que corresponde a la porción financiera de las prestaciones pactadas. Por su parte las cuotas podrán aparecer expresadas en el respectivo contrato diferenciando la parte que corresponda a la recuperación del costo del bien por el dador y la carga financiera y otros costos del contrato.

Artículo 14º.- Inscripción. El contrato de arrendamiento financiero se inscribirá, a pedido del dador, en la Dirección General de los Registros Públicos:

  1. a) si recae sobre inmuebles, en el Registro de Inmuebles;
  2. b) si recae sobre aeronaves, en el Registro de Aeronaves;
  3. c) si recae sobre automotores, en el Registro de Auto¬motores;
  4. d) si recae sobre naves, en el Registro de Buques; y,
  5. e) si se tratare de otros bienes, en el Registro de Prenda con Registro.

Artículo 15º.- Momento de inscripción. Si el bien objeto del contrato debe ser adquirido previamente por el dador, los contratos de compra venta y arrendamiento financiero deberán presentarse en el Registro respectivo en forma sucesiva o simultánea, dentro de los plazos legales.

Artículo 16º.- Demora en la inscripción. El dador no tendrá derecho a percibir la segunda cuota si no entrega al tomador copia del contrato inscripto.

Artículo 17º.- Plazo de validez. La validez de la inscripción será igual a los términos establecidos en el contrato, y podrán reinscribirse a solicitud de las partes por el período solicitado.

Artículo 18º.- Obligación de pago. La obligación de pago de las cuotas de arrendamiento financiero se inicia a partir de la inscripción del mismo.

Artículo 19º.- Derechos que confiere. La inscripción en el Registro produce los siguientes efectos:

  1. a) el bien dado en arrendamiento no podrá sufrir embargo, desalojo o secuestro a pedido de terceros. La medida podrá anotarse para que surta efecto si el tomador no ejercitase la opción de compra;
  2. b) el tomador no podrá enajenar ni constituir ningún gravamen, sobre el bien objeto del contrato, salvo de conformidad con lo previsto en la presente ley;
  3. c) las anotaciones de litis trabados sobre el bien objeto del contrato en juicio seguido contra el dador, con posterioridad a la inscripción del contrato de arrendamiento, no impedirán la utilización del bien por el tomador, ni podrá disponerse su secuestro. Tampoco obstarán a la compra-venta ni a la transferencia de la propiedad en favor del tomador; y,
  4. d) autorizará al tomador a recuperar la utilización del bien y, cuando haya pagado su prestación y cumplido con todas las obligaciones estipuladas en el contrato de arrendamiento financiero, para exigir su transferencia.

El juez competente, previa citación con emplazamiento en  forma, restituirá al tomador en la utilización del bien y otorgará, en su caso, el contrato de compraventa  en representación del dador.  En caso de oposición, se seguirá el procedimiento de los incidentes previsto en los artículos 180 y siguientes del Código Procesal Civil.

Artículo 20º.- Derechos de los acreedores del tomador. Los acreedores del tomador sólo podrán subrogarse en los derechos de éste para ejercer la opción de compra.

Los embargos afectarán única y exclusivamente los créditos del dador contra el tomador por las cuotas pendientes de pago y por el pago del valor residual del bien objeto del contrato inscripto.

Artículo 21º.- Prohibición.  Los dadores no podrán dar en garantía de ningún tipo los bienes objeto de contratos de arrendamiento financiero.

Artículo 22º.- Requisito para la cesión por el tomador. El tomador requerirá del dador su consentimiento escrito para ceder el contrato o la utilización del bien objeto del mismo. Se observarán las formalidades establecidas en los artículos 9º y 14 de la presente ley.

Artículo 23º.- Enajenación de la cosa. Durante la vigencia del contrato  el  bien podrá ser enajenado a una institución comprendida en el artículo 2º de la presente ley, previa notificación al tomador. Se observarán las formalidades establecidas en los artículos 9º y 14 de la presente ley.

Si el bien fuere enajenado conforme a lo dispuesto en el párrafo anterior de este artículo, la entidad que suceda en el derecho al dador original,  estará obligada personalmente a cumplir el contrato. La enajenación voluntaria o forzosa realizada en contravención a lo dispuesto en el primer párrafo de este artículo será inoponible al tomador.

Artículo 24º.- Prohibición de retirar o devolver la cosa anticipadamente. Durante el plazo del contrato, el dador no podrá retirar la cosa de poder del tomador, salvo lo dispuesto en el artículo 45 de la presente ley, ni éste a devolverla antes de concluirse el tiempo convenido, a no ser pagando la totalidad de las cuotas periódicas  estipuladas, con el descuento previsto en el contrato para el pago  anticipado de las cuotas no vencidas.

CAPÍTULO IV

Obligaciones del dador

Artículo 25º.- Adquisición de la cosa y notificación al proveedor. Si el dador no fuera el proveedor o no contara con los bienes objeto del contrato de locación, arrendamiento o leasing, está obligado a adquirir el bien objeto de contrato del proveedor designado por el tomador, proveedor a quien deberá notificar fehacientemente la existencia del contrato de  arrendamiento y requerir su entrega directamente al tomador, a cuyo favor quedarán transferidos de pleno derecho, a partir de dicha notificación, todos los derechos y acciones correspondientes al dador contra el proveedor originados en el contrato de compra-venta.

De la misma manera, si el dador no fuera el proveedor del bien no responderá de los vicios o defectos del bien adquirido, debiendo el tomador ejercer sus derechos contra el proveedor.

Artículo 26º.- Extinción del contrato. El contrato se extinguirá sin responsabilidad para las partes si el proveedor indicado por el tomador no consiente la venta del bien  al dador, en las condiciones acordadas en el contrato, sin perjuicio de las acciones que cualquiera de las partes tenga contra el proveedor por su promesa incumplida, si la hubiere.

Artículo 27º.- No responsabilidad del dador. El dador no será responsable frente al tomador de ningún incumplimiento en que pueda incurrir el proveedor, salvo que éste actúe en el ejercicio de sus derechos derivados de la falta  de cumplimiento del dador de sus obligaciones como comprador.

Artículo 28º.- Entrega de la cosa por el dador. El dador, si fuere propietario del bien objeto del contrato al tiempo de su celebración,  está obligado a entregarlo al tomador en buen estado y con sus accesorios, siendo responsable por evicción y vicios redhibitorios.

La responsabilidad objetiva del dador ante el tomador emergente del artículo 1847 del Código Civil queda limitada al valor de la cosa entregada en locación, arrendamiento o leasing financiero, cuyo riesgo o vicio fuere la causa del daño.

Artículo 29º.- Turbaciones en el uso. El dador responderá al tomador por las turbaciones en el uso y goce pacífico del bien, provocadas por su gestión o la de sus dependientes.

Artículo 30º.- Modificaciones a la cosa. Reparaciones. El dador no podrá, sin consenti-miento del tomador, introducir modificaciones en el bien objeto del contrato ni hacer en ella obras o trabajos que puedan turbarle en  su goce. Sin embargo, si se tratase de reparaciones indispensables en el bien, que no impliquen las de mantenimiento y conservación de la cosa y que  no puedan diferirse hasta la conclusión del contrato, el tomador que no las realizara por sí estará obligado a tolerarlas aunque le priven del goce de la cosa.

El tomador estará obligado a reintegrar al dador lo que éste hubiere desembolsado por tal concepto y no podrá exigir rebaja de precio o compensación alguna, si las reparaciones eran de cargo del tomador, independientemente de que tenga derecho a repetir contra el proveedor.

Artículo 31º.- Vías de hecho de terceros. El dador no está obligado a garantizar al tomador de las vías de hecho de terceros que no pretendan derecho a la cosa. En este caso, el tomador, a  nombre propio, perseguirá a los autores del daño, y aunque éstos  fuesen insolventes, no tendrá acción contra el dador.

Artículo 32º.- Acciones de tercero sobre la cosa. La acción de terceros que pretendan derecho a la cosa se dirigirá contra el dador.

La acción para recuperar la utilización de la cosa contra terce¬ros que pretendan un derecho sobre ella, anterior a la inscripción del contrato, será ejercida por el dador, y  mientras la utilización no sea recuperada, el tomador quedará liberado del pago de las cuotas estipuladas, teniendo la opción de dar por rescindido el contrato y reclamar daños e intereses, o diferir su decisión al resultado del juicio.

Artículo 33º.- Efectos del juicio. Si el dador fuese vencido en juicio sobre la totalidad o sobre una parte de la cosa, podrá  el tomador  reclamar la rescisión del contrato si se le priva de la totalidad o de una parte principal de la cosa, y una disminución proporcional de la cuota de arrendamiento y del precio residual, en cualquier caso.

Artículo 34º.- Seguros. El dador estará obligado a contratar a su nombre los seguros que cubran los siniestros que puedan afectar a la cosa que las partes hayan determinado en el contrato de arrendamiento financiero y a mantenerlos vigentes durante la duración del contrato incorporando el costo de las primas a las cuotas a cargo del tomador.

Las indemnizaciones por los siniestros serán aplicadas por el dador al pago de las reparaciones de la cosa encargada por el tomador, salvo que el tomador en ejercicio de lo dispuesto en el artículo 11 de la presente ley decida afectarlas al pago sus obligaciones con el dador con motivo de la terminación anticipada del contrato de arrendamiento financiero. El saldo le será entregado al tomador. Si la indemnización no fuese suficiente para cubrir los gastos de la reparación o las cuotas pendientes de pago, el déficit será asumido por el tomador. El dador será responsable ante el tomador por los daños e intereses que le ocasione el no pago oportuno de las primas de los seguros contemplados en el contrato, o por su culpa o negligencia en los reclamos ante el asegurador o por el empleo indebido de las indemnizaciones percibidas de conformidad con lo dispuesto en este artículo.

CAPÍTULO V

Obligaciones del Tomador

Artículo 35º.- El tomador. El tomador está obligado:

  1. a) a usar el bien según los términos del contrato y su destino natural en el lugar convenido;
  2. b) a conservar la cosa y a cumplir los programas de mantenimiento del fabricante, las normas fijadas en el contrato y las que de acuerdo a las buenas prácticas resulten apropiadas;
  3. c) a tolerar las inspecciones del dador, del asegurador o de sus representantes conforme a lo convenido en el contrato o en las pólizas de seguro;
  4. d) a pagar las cuotas pactadas en los plazos convenidos; y,
  5. e) a pagar el valor final, a la terminación del contrato de arrendamiento o  a devolver la cosa.

Artículo 36º.- Destino de la cosa. El tomador está obligado a usar el bien según los términos del contrato y destinarlos a los fines convenidos.  A falta de convención expresa, a aquellos a que la cosa es naturalmente destinada o que deben presumirse de las circunstancias del contrato o de la  costumbre del país.

Si el tomador contraviniese esta regla, podrá el dador reclamar la rescisión del contrato con indemnización de daños e intereses, o limitarse a esta indemnización  dejando subsistir el contrato.

Artículo 37º.- Uso debido de la cosa. Si el tomador no usase la cosa debidamente y no efectuase los programas de conservación que correspondan, responderá de los daños e intereses, y el dador tendrá derecho a demandar la rescisión del contrato en caso de  grave y culpable descuido.

Artículo 38º.- Consecuencias. Los dos artículos anteriores no serán aplicables si el tomador ejerce la opción de compra pactada pagando las cuotas pendientes y el precio residual con el descuento previsto en el artículo 24 de la presente ley.

Artículo 39º.- Mantenimiento y reparaciones. El mantenimiento y todas las reparaciones de cualquier naturaleza que el tomador deba realizar en la cosa durante  su utilización, salvo las reparaciones indispensables a que se refiere el artículo 30 de la presente ley, serán de cargo del tomador, sin perjuicio de las acciones contra el proveedor o contra el dador en los casos previstos en los artículos 25 y 28 respectivamente.

Artículo 40º.- Comunicación de turbación. Dentro de tercero día, por medios fehacientes, el tomador estará obligado a comunicar al dador, la turbación o molestia que reciba de terceros. Será responsable por los daños e intereses que la demora u omisión de notificar ocasione al dador.

Artículo 41º.- Mejoras. Salvo pacto en contrario, todas las mejoras que se realicen en la cosa por el tomador durante el contrato, quedarán en beneficio del dador en caso que el tomador no ejercite su opción de compra. En ningún caso las mejoras podrán modificar la naturaleza del bien arrendado.

Artículo 42º.- Destrucción de la cosa. El tomador deberá pagar la cuota estipulada, aunque durante el contrato la cosa  fuese destruida en  su totalidad  o sólo en parte, o se deteriorara por  caso  fortuito, fuerza  mayor o por el hecho de un tercero que no pretenda derecho a la cosa, independientemente de que dichos siniestros estuviesen amparados por los seguros contratados y la indemnización se destine a lo dispuesto en el artículo 34 de esta ley, segundo párrafo.

Lo mismo ocurrirá si por caso fortuito, fuerza mayor o hecho de un tercero que no pretenda derecho a la cosa el tomador es obligado a  no  usar o gozar de la cosa, o ésta no puede  servir  para  el destino convenido.

Artículo 43º.- Comunicación de siniestro. Dentro de tres días hábiles, por medios fehacientes, el tomador estará obligado a comunicar al dador cualquier siniestro que afecte a la cosa, independientemente que estuviera o no cubierto con un seguro contratado; y a tomar todas las providencias para no perjudicar la validez de la póliza y evitar daños adicionales a la cosa.

Deberá asimismo cooperar con el dador en las gestiones necesarias para el cobro del seguro y resarcirle de los gastos y honorarios en que incurra el dador en dicho propósito.

Artículo 44º.- Rescisión por culpa del tomador. Cuando por culpa del tomador se rescinda el contrato, el dador podrá optar entre reclamar el pago de todas las cuotas por el tiempo  transcurrido y el que falte para cumplirse el término pactado más el  valor final o precio residual, abandonando el bien en beneficio del tomador; o recuperar el bien reclamando al tomador las cuotas devengadas  hasta la fecha de la devolución efectiva con más los intereses moratorios y una multa que no podrá exceder del 30% (treinta por ciento) del monto de las cuotas por el tiempo que falte para cumplirse el término pactado. En ambos casos, podrá reclamar también la indemnización de los daños e intereses que el incumplimiento del tomador le haya ocasionado.

Artículo 45º.- Restitución por mora. La restitución forzada de la cosa por falta de pago de las cuotas periódicas estipuladas, podrá requerirse cuando el tomador cayere en mora de pagar una cualquiera de las cuotas, en todos los casos.

Artículo 46º.- Daños a terceros. La obligación de reparar el daño causado a terceros por la cosa objeto del contrato, conforme a los artículos 98, 1.847 y concordantes del Código Civil, recaerá exclusivamente sobre el tomador, cuando el hecho haya ocurrido después de la recepción y antes de la devolución del bien.

Lo mismo ocurrirá respecto a cualquier responsabilidad administrativa en que pueda incurrirse por la utilización del bien.

Artículo 47º.- Devolución en buen estado. Finalizado el plazo del contrato o el de la opción de prórroga en su caso, si no hiciere uso de la opción de  compra, el tomador deberá devolver la cosa en el mismo estado en que lo recibió, salvo el  deterioro ocasionado por el uso y goce convenido o regular de la cosa. Se presume que se devuelve en buen estado cuando el valor de tasación de la cosa en el momento de la devolución es igual o superior al valor residual.

Si así no lo hiciera, el tomador estará obligado a resarcir al dador los daños e intereses que ello le ocasiona.

Artículo 48º.- Ejercicio de opciones. Si el tomador ejercitare alguna de las opciones contenidas en el contrato deberá hacerlo saber al dador antes del vencimiento del plazo.

Ejercida la opción de compraventa por el tomador y pagado el precio al dador, se otorgará el contrato de compraventa dentro de los cinco días siguientes, cancelándose la inscripción del contrato de arrendamiento en el registro respectivo.

El tomador podrá, luego de cumplido el período a que se refiere el artículo 11, inciso a), darlo por terminado ejerciendo la opción de compra y pagando la totalidad de las cuotas pactadas con el descuento previsto en el artículo 24.

Si la opción fuera la de prórroga del plazo, la aceptación por el tomador se inscribirá conforme a lo dispuesto en el Artículo 15 de la presente ley.

El tomador no podrá ejercitar válidamente ninguna opción, si estuviera en mora en el cumplimiento de alguna obligación a su cargo. La mora a estos efectos se configurará por el solo vencimiento del plazo.

Artículo 49º.- Compra-venta. Después de ejercida la opción de compra, las relaciones entre las partes se regirán por las disposiciones relativas a la compra-venta.

TÍTULO III

Locación, arrendamiento mercantil o leasing operativo

Artículo 50º.- Contrato de locación mercantil, arrendamiento mercantil o leasing operativo. Es el contrato celebrado entre un fabricante domiciliado en el país, un importador, un distribuidor, un proveedor del exterior o una sociedad de leasing operativo, en calidad de dador, y un tomador; que tenga por objeto exclusivo la locación de un bien mueble no fungible fabricado o importado por el dador, a cambio de una contraprestación consistente en el pago periódico de una suma de dinero a cargo del tomador, por un plazo determinado, al final del cual este último tendrá la opción de comprar el bien objeto del contrato de acuerdo con el valor residual, recibir un bien sustituto en iguales condiciones, o prorrogar el contrato actual por un plazo adicional con una cuota inferior.

Podrán también celebrar el presente contrato, los bancos y las sociedades de locación, arrendamiento o leasing financiero a fin de locar los bienes recuperados o adjudicados en pago, siempre y cuando la obligación de mantenimiento del bien locado estuviese confiada a un tercero y aceptada por el tomador. Si la locación fuese de bienes nuevos, la obligación por vicios redhibitorios y por el mantenimiento del bien locado deberá ser asumida sin restricciones por el dador y aceptada por el tomador, salvo pacto expreso en contrario.

Artículo 51º.- Formalidades e inscripción. El contrato podrá celebrarse por escritura pública o por instrumento privado, siendo necesaria en este último caso la certificación de las firmas por escribano público para su inscripción en el Registro respectivo. Su inscripción será obligatoria cuando el plazo de duración sea de seis o más meses. Su inscripción se realizará en la Dirección General de los Registros Públicos de conformidad a lo dispuesto en el artículo 14 de la presente ley.

Artículo 52º.- Resolución. El contrato podrá ser resuelto por cualquiera de las partes, notificando su decisión de acuerdo con lo previsto en el contrato o  pagando en concepto de indemnización una multa que no excederá del 30% (treinta por ciento) del precio que corresponda al período faltante.

Artículo 53º.- Bienes del contrato. Los bienes objeto del contrato podrán ser usados pero deberán ser entregados al tomador en perfecto estado de conservación.

Artículo 54º.- Sustitución del dador. En caso de enajenación voluntaria o forzosa del bien objeto del contrato, su adquirente quedará obligado al cumplimiento del contrato por el plazo convenido, salvo su rescisión y pago de la indemnización pactada con el tomador, siempre que estuviere inscripto.

Artículo 55º.- Conservación – reparaciones. Queda establecido que el mantenimiento y conservación del bien es responsabilidad del dador, salvo pacto en contrario.

Artículo 56º.- Vicios o defectos. El dador responderá de los vicios o defectos del bien locado, quedando obligado a efectuar las reparaciones necesarias, a reemplazar el bien por otro de iguales características, y a descontar del precio el período durante el cual el tomador no haya podido usar o gozar de la cosa. Cuando no sea posible reemplazar la cosa y las reparaciones insuman un tiempo excesivo con respecto a los usos en la actividad respectiva o  al plazo del contrato, el mismo quedará resuelto sin responsabilidad para las partes, salvo que el dador haya obrado con negligencia; a los efectos del resarcimiento se tendrá igualmente en cuenta si hubo o no negligencia por parte del tomador.

Artículo 57º.- Remisión. Son aplicables a este contrato lo dispuesto en los artículos 28, 29, 30, 32, 33, 35 incisos a) b) c) y d) 36, 37, 38, 40, 41, 42, 43, 45, 46, 47, 48, 49 y 50 de la presente ley.

TÍTULO IV

CAPÍTULO I

Normas procesales

Artículo 58º.- Cobro de las cuotas vencidas. El dador tendrá acción ejecutiva para perseguir el cobro de las cuotas vencidas, sus intereses y multas. Tendrá la misma acción  si optare, conforme lo dispone el artículo 44 de la presente ley,  por perseguir el cobro de todas las cuotas pendientes de pago, vencidas o no, así como del valor final o precio residual.

Artículo 59º.- Daños e intereses. La acción de daños e intereses reclamados por cualquiera de las partes se substanciará en juicio ordinario.

Artículo 60º.- Restitución de la cosa mueble. El procedimiento para obtener la restitución forzada de la cosa, en los casos previstos en los artículos 44 y 45 de la presente ley, será la prevista en el Código Procesal Civil, para ejecución de obligación de dar cosa cierta mueble.

Artículo 61º.- Excepciones admisibles. Con los mismos efectos previstos en los artículos 462 y 529 del Código Procesal Civil, será admisible la excepción de haberse ejercido válidamente algunas de las opciones pactadas, en el caso de los artículos 8º, 49 y 52 de la presente ley.

Artículo 62º.- Fianza. El dador podrá acompañar, con su demanda o posteriormente, fianza bancaria o certificado de depósito a la orden del juzgado, para asegurar la  reparación  de los daños e intereses que pudieran producirse al tomador por la restitución  forzada de la cosa objeto del contrato, cuyo monto será determinado por el juzgado.

En tal caso podrá solicitar, y deberá ordenarse por el juez, mandamiento de secuestro, que se hará efectivo con la entrega de la cosa  materia de juicio y la cancelación de la inscripción del contrato de arrendamiento sin admitirse recurso alguno, aunque las excepciones opuestas sean de las previstas en el Artículo 462 del Código Procesal Civil o en el Artículo 61 de la presente ley.

Hecho efectivo el secuestro, se continuarán los procedimientos conforme a lo dispuesto en el Artículo 516 y siguientes del Código Procesal Civil.

Artículo 63º.- Efectos de la promoción de excepciones. Si en el juicio de entrega de la cosa, promovida por la causal prevista en los artículos 44 y 45 de la presente ley, no se opusieron excepciones por el demandado, entregada la cosa, se entenderá rescindido el contrato por culpa del tomador, cancelándose la inscripción.

Si se opusieron excepciones, la sentencia que recaiga se pronunciará asimismo sobre la rescisión del contrato por incumplimiento, cancelándose la inscripción, en su caso.

Artículo 64º.- Cobro de cuotas y desalojo. Cuando el objeto del arrendamiento financiero fuesen inmuebles destinados a viviendas, el incumplimiento de la obligación del tomador de pagar las cuotas dará lugar a los siguientes efectos:

  1. a) si el tomador hubiera pagado menos de un cuarto de la cantidad de cuotas pactadas, la mora será automática y el dador podrá demandar judicialmente el desalojo;
  2. b) si el tomador hubiese pagado más de un cuarto pero menos del 75% (setenta y cinco por ciento) de las cuotas pactadas, el dador deberá intimarlo al pago de la o las cuotas adeudadas, para lo cual el tomador tendrá un plazo de sesenta días contados a partir de la recepción de la notificación. Pasado ese plazo sin que el pago se hubiese verificado, el dador podrá demandar el desalojo;
  3. c) si el incumplimiento se produjese después del momento en que el tomador está habilitado para ejercer la opción de compra o cuando hubiese pagado más de dos terceras partes de la cantidad de cuotas pactadas en el contrato, el dador deberá intimarlo al pago y el tomador tendrá la opción de pagar en el plazo de noventa días las cuotas adeudadas más sus intereses o el valor residual que resulte de la aplicación del contrato, a la fecha de la mora. Pasado ese plazo sin que el pago se hubiese verificado, el dador podrá demandar el desalojo; y,
  4. d) producido el desalojo, el dador podrá reclamar el pago de las cuotas adeudadas hasta el momento del lanzamiento, con más sus intereses y los daños y perjuicios que resultasen del deterioro anormal de la cosa imputable al tomador.

El desalojo se tramitará por el procedimiento establecido en los artículos 621 y siguientes del Código Procesal Civil.

Artículo 65º.- Convocatoria del dador o del tomador. La convocatoria de acreedores del dador o del tomador no resuelve el contrato de arrendamiento financiero ni el contrato de arrendamiento mercantil. El contrato bilateral que los vincula se regirá por lo dispuesto en el artículo 93 y concordantes de la Ley No. 154/69 “De Quiebras”.

Artículo 66º.- Quiebra del dador. En caso de quiebra del dador, el contrato continuará por el plazo convenido, pudiendo el tomador ejercer la opción de compra en el tiempo previsto.

Artículo 67º.- Quiebra del tomador. Inmediatamente después de decretada la quiebra del tomador, el síndico podrá optar entre continuar el contrato en las condiciones pactadas o resolverlo.

CAPÍTULO II

Normas penales

Artículo 68º.- Destrucción. La misma pena se aplicará al tomador que destruyere, inutilizare, hiciere desaparecer o de cualquier otro modo dañare los bienes objeto del contrato de arrendamiento, financiero o mercantil.

CAPÍTULO III

Régimen Tributario

Artículo 69º.- Tratamiento tributario. Sin perjuicio de las disposiciones establecidas en la Ley No. 125/91 “QUE ESTABLECE EL NUEVO RÉGIMEN TRIBUTARIO”, los contratos de arrendamiento financiero tendrán el tratamiento tributario que refieren los artículos siguientes de la presente ley.

Artículo 70º.- Base imponible. La base imponible del impuesto al valor agregado la constituye el  monto de cada  cuota neta devengada, la cual comprende tanto la porción de capital como la financiera y todos los demás importes cargados al tomador, excluyendo el propio impuesto.

Del mismo modo estarán comprendidos en dicha base los reajustes pactados, los pagos previstos en casos de prórrogas del plazo del contrato, así como el  precio residual cuando se hiciere uso de la opción de compra. A tales efectos, las prórrogas no podrán exceder el plazo de vigencia del primer contrato.

Para el impuesto a la renta se computarán como renta del ejercicio, el monto total de cada prestación pactada y devengada en el señalado ejercicio. Del mismo modo se considerará ingreso del ejercicio los reajustes pactados, los pagos previstos en caso de prórrogas del plazo del contrato, así como el precio residual cuando se haga uso de la opción de compra.

Artículo 71º.- Bienes importados. En el caso de bienes importados por un dador comprendido en el artículo 2º de la presente ley, con el objeto de entregarlos en locación, arrendamiento o leasing financiero o mercantil, la aplicación del IVA se mantendrá en suspenso, debiendo ser afianzado dicho impuesto a satisfacción de la Dirección General de Aduanas; salvo que al momento del despacho el dador presente copia del contrato de arrendamiento financiero inscripto en los términos del artículo 14 de la presente ley. Dicha fianza será devuelta al dador , cuando demuestre que el bien fue entregado a un tomador determinado, acompañando el contrato correspondiente.

Cuando el dador no esté domiciliado en el país, no será necesario el afianzamiento, siendo suficiente la presentación del contrato debidamente registrado en los términos del artículo 14 de la presente ley.

Igualmente quedará en suspenso la aplicación del IVA cuando el dador adquiera de proveedores domiciliados en el país, bienes destinados a la locación, arrendamiento o leasing financiero, en cuyo caso este último podrá imputar totalmente dicho crédito contra el débito que surja de las demás operaciones.

Artículo 72º.- Agente de retención. Cuando el tomador esté comprendido en el artículo 2º inciso f) de la presente ley, el tomador deberá actuar como agente de retención del impuesto a la renta y del impuesto al valor agregado.

Sin perjuicio de las situaciones especiales que se establezcan, la retención se deberá efectuar cuando el agente realice el primero de los siguientes actos:

  1. a) pago; y,
  2. b) puesta de los fondos a disposición.

Vencimiento de los plazos contractuales previstos para efectuar el pago.

Artículo 73º.- Retiro de bienes. Si el dador decidiese retirar el bien por falta de pago de las cuotas a su vencimiento, de conformidad a lo dispuesto en el artículo 45 de la presente ley, podrá  suspender  en el cómputo del débito fiscal los importes devengados y no cobrados del tomador, hasta la fecha en que se produzca su percepción. El tomador quedará obligado al pago de la multa y del interés mensual con el porcentaje máximo previsto en el artículo 171 de la Ley No. 125/91 “QUE ESTABLECE EL NUEVO RÉGIMEN TRIBUTARIO”. Por el período de su atraso en el pago de las cuotas, el dador quedará obligado a retener el pago de la multa e interés mensual en oportunidad de percibir el pago de las cuotas atrasadas.

Artículo 74º.- Determinación de renta neta. Las personas o entidades del exterior comprendidas en el artículo 2º, inciso f) de la presente ley que realicen actividades gravadas, determinarán sus rentas netas de fuente paraguaya, sin admitir prueba en contrario, aplicando el 20% (veinte por ciento) sobre el monto de cada prestación pactada y devengada de acuerdo con lo establecido en el artículo 70 de la presente ley.

Artículo 75º.- Régimen de exoneración. Cuando el tomador se encuentre amparado bajo un régimen de exoneración total o parcial de tributos a la importación de bienes, y tales bienes sean el objeto de un contrato de arrendamiento financiero registrado, el dador efectuará la importación de los mismos bajo dicho régimen.

En caso de que se cancelen los beneficios tributarios acordados por el incumplimiento del tomador, éste será el único obligado al pago de todos los tributos exonerados y las sanciones correspondientes.

Artículo 76º.- Impuesto a los actos y documentos. El devengamiento de las cuotas pactadas no está gravado con el impuesto a los actos y documentos, establecido en el artículo 128, numeral 25) de la Ley No. 125/91 “QUE ESTABLECE EL NUEVO RÉGIMEN TRIBUTARIO”.

Artículo 77º.- Contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero. Para los contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero comprendidos en la presente ley, el dador tendrá el siguiente tratamiento a efectos fiscales:

  1. a) contabilizará en una cuenta específica de “bienes disponibles para arrendamiento financiero” a los bienes incorporados a tal  fin, aún no entregados
  2. b) computará en una cuenta denominada “bienes en arrendamiento financiero” los bienes una vez entregados al tomador;
  3. c) la ganancia bruta a efectos de la liquidación del Impuesto a la Renta estará constituida por las cuotas devengadas;
  4. d) como propietario de los bienes, deberá depreciarlos de acuerdo a la reglamentación que el Poder Ejecutivo establecerá respecto al régimen de amortizaciones y depreciaciones de los bienes objeto del contrato, menos el valor final pactado como opción de compra que quedará como valor residual; y,
  5. e) la reincorporación de bienes sobre los cuales los tomadores no hayan ejercido su opción de compra, originará una reclasificación contable de la cuenta a cobrar a “bienes reincorporados por arrendamiento financiero”.

Artículo 78º.- Condiciones al tomador. Para los mismos casos y efectos, el tomador tendrá el siguiente tratamiento:

  1. a) no computará dentro de sus bienes de uso a los bienes recibidos  bajo este tipo de contratos; y,
  2. b) podrá contabilizar como gasto deducible las cuotas devengadas.

Artículo 79º.- Disposiciones aplicables. Las disposiciones en materia tributaria de la presente ley aplicables a los contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero, serán también aplicables a los contratos de locación, arrendamiento o leasing mercantil u operativo.

Artículo 80º.- Autorización a los bancos oficiales. Quedan facultados los bancos oficiales a realizar operaciones de arrendamiento financiero y mercantil.

Artículo 81º.- Adecuación de empresas que actualmente realizan leasing.  Las empresas que realizan operaciones de locación, arrendamiento o leasing financiero, deberán adecuar su estatuto social y someterse a las de esta ley  dentro de un plazo que no excederá de noventa días contados desde la promulgación de la presente ley.

Artículo 82º.- Honorarios de los escribanos públicos. Los honorarios de los escribanos públicos por su actuación en los contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero o mercantil, incluyendo los contratos de compra-venta a que se refieren, serán libremente pactados. Podrán convenirse honorarios hasta alcanzar los porcentajes o jornales fijados en la Ley N° 1.307/87, salvo para los contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero o mercantil celebrados por escritura pública, para los que no se podrá convenir honorarios superiores al 50% (cincuenta por ciento) del respectivo arancel.

Artículo 83º.- Gastos del contrato. Los gastos, honorarios e impuestos que se ocasionen con motivo de los contratos de locación, arrendamiento o leasing financiero o mercantil serán soportados por las partes intervinientes en partes iguales.

Artículo 84º.- Reinversión. Las utilidades reinvertidas por las sociedades de locación o arrendamiento financiero destinadas a la compra de bienes de capital se encuentran amparadas en lo dispuesto en el artículo 15 de la Ley N° 125/91 “QUE ESTABLECE EL NUEVO RÉGIMEN TRIBUTARIO”.

Artículo 85º.- Reglamentación. El Poder Ejecutivo reglamentará la presente ley en un plazo no mayor de noventa días.

Artículo 86º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Aprobado el Proyecto de Ley por la Honorable Cámara de Senadores el veintiocho de mayo del año un mil novecientos noventa y ocho y por la Honorable Cámara de Diputados, el veinticuatro de junio del año un mil novecientos noventa y ocho, quedando sancionado el mismo, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 204 de la Constitución Nacional.

 

Ley de Factoraje

LEY N° 6542

DE FACTORAJE, FACTURA CAMBIARIA Y SISTEMA ELECTRÓNICO DE OPERACIONES GARANTIZADAS

EL CONGRESO DE LA NACION PARAGUAYA SANCIONA CON FUERZA DE LEY

Capítulo I

Aspectos Generales

Artículo 1°.- Objeto.

El objeto de la presente Ley es regular:

a) El contrato de factoraje.

b) La factura cambiaria.

c) El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas, en adelante, SEOG.

Capítulo II

Del Contrato de Factoraje

Artículo 2°.- Del contrato de factoraje.

El contrato de factoraje es el negocio jurídico por el cual una persona, denominada cedente, cede total o parcialmente, en venta o en administración, a otra persona, denominada factor o cesionario, los derechos de crédito pecuniarios provenientes de su actividad comercial o de prestación de servicios, a cambio de una retribución, ya sea, en la forma de descuento proporcional sobre las sumas que le anticipe el factor, de una comisión o porcentaje sobre el importe de los créditos cedidos, o cualquier otra prestación acordada entre las partes.

El contrato de factoraje puede tener por objeto cualquier crédito pecuniario, siempre que no tenga un carácter estrictamente personal y que su transferencia no esté prohibida por la Ley.

El Banco Central del Paraguay (BCP) regulará el costo y las tasas del contrato de las herramientas Jurídicas señaladas en esta Ley.

El factoraje puede ser con o sin recurso.

Artículo 3°.- Operaciones de Factoraje.

Por el contrato de factoraje, entre otras operaciones, el factor podrá:

a) Anticipar recursos del derecho de crédito objeto de cesión al cedente.

b) Recibir en cesión un crédito que tenga por objeto una obligación de pagar una suma de dinero en un plazo determinado, con o sin descuento.

c) Administrar una cartera de derechos de crédito.

d) Notificar por aviso al deudor de los derechos de crédito objeto del contrato, la cesión o descuento del derecho de crédito, en la forma establecida en la Ley.

e) Cobrar en nombre propio o en nombre del cedente, los créditos cedidos.

f) Proteger o gestionar la protección al cedente contra el impago del deudor de crédito.

g) Realizar operaciones con los créditos que constituyen el objeto del contrato de factoraje.

h) Brindar al cedente servicios adicionales a la provisión de recursos líquidos, a cambio de una retribución global o a ser pactada por cada servicio adicional, que pueden consistir en la investigación e información comercial, servicios contables, estudio de mercado, asesoría integral y otros de naturaleza similar.

Artículo 4°.- Cesión de derechos de crédito por factoraje.

La cesión de los créditos, objeto del contrato de factoraje, puede ser en venta o en administración.

Será en venta cuando el cedente transmite la titularidad de los derechos de crédito de los que es titular al cesionario o factor, a cambio de una suma que puede o no contener un descuento.

Será en administración cuando el cedente transmite la administración de los derechos de crédito al cesionario o factor, pero conserva la titularidad, a cambio de una suma de dinero, un porcentaje sobre los montos cobrados o cualquier otra contraprestación de naturaleza similar.

Se pueden ceder derechos de créditos presentes o futuros, determinados o determinables.

Artículo 5°.- Responsabilidad del cedente-vendedor.

El cedente responde al momento de la cesión, por la existencia del crédito cedido.

El cedente responde por el cobro del crédito cedido, salvo pacto en contrario.

Si lo cedido fuere un crédito futuro, cuya existencia dependiere de la industria o actividad del cedente, este está obligado a adoptar todas las medidas necesarias para el nacimiento del crédito.

Capítulo III

Forma de los contratos

Artículo 6°.- Forma del contrato.

El contrato de factoraje podrá ser otorgado por instrumento privado.

Artículo 7°.- Prueba del contrato de factoraje.

A los efectos de la prueba de los contratos de factoraje, serán admisibles todos los medios de prueba establecidos en las Leyes procesales.

Artículo 8°.- Obligación de informar.

Es obligación del cedente, poner en conocimiento del factor toda la información necesaria para que pueda ejercer los derechos del crédito cedido.

Artículo 9°.- Notificación al deudor cedido y oponibilidad a terceros.

La notificación realizada por el cesionario al deudor cedido, se tendrá por satisfecha cuando por un medio acorde con las reglas de la buena fe, se le ponga en conocimiento de la cesión realizada, la identificación del crédito cedido y de los elementos esenciales de la cesión, que le permitan conocer la identidad del nuevo acreedor, así como las instrucciones para el pago.

A tal efecto, la notificación del aviso al deudor cedido deberá hacerse, bajo pena de nulidad, por disposición judicial, por medio de notario, por telegrama colacionado u otro medio, como el correo certificado o correo con acuse de recibo, a falta de cualquier forma pactada por las partes en el contrato.

Una vez recibida la notificación de la cesión por el deudor cedido, solo el factor podrá enviarle instrucciones de pago.

El deudor cedido, debidamente notificado, debe realizar el pago a favor del acreedor cesionario notificado o de la persona indicada en la instrucción de pago recibida, aun cuando entre cedente y cedido se hubiere pactado la no cesión del crédito, sin perjuicio de la responsabilidad de la parte incumplidora por los daños y perjuicios que deriven del incumplimiento.

Los contratos de factoraje deberán ser inscriptos en el sistema electrónico de operaciones garantizadas para su oponibilidad frente a terceros.

Artículo 10.- Créditos en libros.

Los créditos abiertos en los libros de comerciantes podrán ser objeto de factoraje, siempre que se satisfagan los siguientes requisitos:

a) Que tanto cedente como deudor cedido sean comerciantes.

b) Que los créditos cedidos sean exigibles a plazo determinado.

c) Que haya prueba escrita de la existencia del crédito, para lo que bastará la certificación contable correspondiente.

Artículo 11.- Derecho a examinar los libros.

El cesionario o factor de créditos en libros tendrá derecho de examinar los libros y correspondencia del cedente, en cuanto se refiere a las operaciones relacionadas con los créditos objeto de factoraje. El cedente será considerado, para todos los efectos de Ley, como mandatario del cesionario de créditos en libros, en cuanto se refiere al cobro de los créditos cedidos, y tendrá las obligaciones y las responsabilidades que al mismo corresponden.

Capítulo IV

De la Factura Cambiaria

Artículo 12.- De la Factura Cambiaria.

La factura cambiaria es el título de crédito emitido a la orden, a cargo del adquirente de un bien o servicio, quien está obligado a pagar al legítimo tenedor la suma de dinero consignada en el título, al vencimiento del mismo.

La factura cambiaria se emite por el vendedor de bienes o prestador de servicios, cuando dicha venta o dichos servicios sean pagaderos a plazo determinado.

La factura cambiaria deberá contener los requisitos establecidos en la presente Ley y los que se requieren por disposición reglamentaria de la autoridad tributaria.

La factura cambiaria es un título de crédito a la orden, si cumple con los requisitos establecidos en el artículo siguiente.

Tendrá fuerza ejecutiva contra el deudor aceptante y los endosantes, sin protesto, por el capital y sus accesorios. La acción cambiaria que confiere es directa o de regreso.

Para la puesta en circulación de la factura electrónica como título valor, el Ministerio de Hacienda se encargará de su reglamentación.

Artículo 13.- Fuerza Ejecutiva.

Para que la Factura Cambiaria tenga fuerza ejecutiva, la firma del deudor aceptante o los endosantes, en su caso, deberá ser reconocida judicialmente o estar certificada por escribano público con intervención del obligado y registrada en el libro respectivo.

Cuando la recepción del documento o la aceptación haya sido hecha por el principal, uno de sus órganos con autorización de uso de firma social o una persona formalmente instituida para actuar en representación del principal, será suficiente el reconocimiento de la firma de quien recibió el documento o formuló la aceptación, según el caso.

Si la firma fuere negada, el juez, a pedido de parte, previo dictamen de uno o tres peritos, designados de oficio, según el monto del juicio, declarará si la firma es auténtica. Si lo fuere, se procederá ejecutivamente y se impondrá al ejecutado una multa a favor de la otra parte equivalente al 30% (treinta por ciento) del monto de la deuda.

Artículo 14.- Requisitos.

La emisión de facturas cambiarias tendrá los siguientes requisitos mínimos:

a) La denominación “factura cambiaria” inserta en el texto del título.

b) Lugar y fecha de emisión.

c) Fecha de vencimiento de la obligación de pago expresada como día fijo.

d) Concepto de la emisión.

e) Monto debido, expresado en números, letras y tipo de moneda.

f) Nombre o denominación social y Registro Único del Contribuyente (RUC) del emisor.

g) Nombre o denominación social, Registro Único del Contribuyente (RUC) o Cédula de Identidad Civil, del deudor o persona a cuyo cargo se emite.

h) Domicilio del deudor y lugar de pago.

Tendrá además aquellos requisitos que señalan las disposiciones reglamentarias que emita la autoridad tributaria.

Artículo 15.- Monto debido.

El monto debido deberá desglosarse en: monto por venta o servicios bruto, cantidad en concepto de Impuesto al Valor Agregado (IVA), cualquier otro monto que por Ley o convenio deba figurar. En el texto de la factura cambiaria deberá quedar establecido en forma clara el monto total neto a pagar.

En caso de pago en cuotas, el emisor podrá optar por:

a) Detallar el número, monto y vencimiento de cada una de las cuotas; o,

b) Emitir tantos ejemplares como cuotas, haciendo constar, en cada uno de ellos, el número total de cuotas y el número de cuota correspondiente, con su monto y vencimiento. Estos ejemplares podrán circular como títulos a la orden independientes, previa aceptación formulada en cada uno de ellos.

Artículo 16.- Emisión, copia y aceptación.

El vendedor de bienes o prestador de servicios, llamado emisor, libra una factura cambiaria a cargo de un comprador o beneficiario del servicio, llamado deudor. La factura cambiaria que se emite incorpora un derecho de crédito sobre la totalidad o sobre la parte insoluta de la compraventa o prestación de servicios.

El emisor presentará la factura cambiaria original al deudor, quien la acepta para su pago. Esta aceptación del título de crédito deberá constar en la propia factura cambiaria, por medio de la palabra ACEPTO y la firma puesta por el deudor si es persona física. Si se trata de persona jurídica o una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, la aceptación y firma deberá ser hecha por el principal, uno de sus órganos con autorización de uso de firma social o una persona formalmente instituida para actuar en representación del principal.

Una vez aceptada, la factura cambiaria original deberá ser devuelta al emisor y el deudor se quedará con una copia. Aceptada la factura cambiaria, el emisor puede transmitirlo en la forma que señala esta Ley.

Si el emisor entrega la factura cambiaria al deudor y, en el plazo de 10 (diez) días, este no manifiesta si la acepta o no, el emisor de la factura tendrá, al vencimiento del plazo fijado en la factura, acción ejecutiva contra el obligado en virtud de la deuda que tiene por la relación contractual.

En este caso, será título ejecutivo la constancia de la recepción de la factura firmada por el principal, uno de sus órganos con autorización de uso de firma social o una persona formalmente instituida para actuar en representación del principal, en la que consten todos los datos de la factura.

Antes de la devolución de la factura debidamente aceptada por parte del deudor, la cesión del crédito se regirá por las reglas de la cesión ordinaria.

El ejercicio de la acción de la relación que dio causa a la emisión de la factura cambiaria subsiste no obstante la emisión o la transmisión de la factura cambiaria y estará regido por lo dispuesto por el Artículo 1360 del Código Civil.

Artículo 17.- Falta de aceptación.

El deudor estará obligado a aceptar la factura cambiaria, excepto en los siguientes casos:

a) Daño en las mercaderías, cuando no estuviesen expedidas o entregadas por su cuenta y riesgo.

b) Vicios, defectos y diferencias en la calidad o en la cantidad debidamente comprobados.

c) Divergencias en los plazos o en los precios estipulados.

d) No correspondencia con los servicios o la obra efectivamente contratados.

e) La omisión de algunos de los requisitos establecidos por esta Ley y la reglamentación pertinente.

El deudor deberá hacer constar la falta de aceptación en el plazo que establece el artículo anterior.

Artículo 18.- Factura cambiaria y factura contado.

Los contribuyentes tendrán talonarios por los que podrán emitir facturas contado y facturas a crédito o cambiarias. Cuando la transacción se paga en el momento de recibir el bien o servicio, se emitirá una factura contado. Cuando la transacción se pagara a plazo, se emitirá una factura a crédito o cambiaria. Se podrá emitir ambas facturas desde un mismo talonario, marcando la casilla que corresponda cuando sea una venta al contado o una venta a crédito. Ambas requerirán las autorizaciones correspondientes de la autoridad tributaria.

Cuando un contribuyente emita una factura cambiaria para documentar una venta de bienes o la prestación de servicios, no podrá emitir una factura contado respecto de la misma venta o del mismo servicio, bajo pena de nulidad y de responder por todos los daños y perjuicios, mediatos e inmediatos, que dicha acción implicara.

Con la emisión de la factura cambiaria no se admite ninguna otra especie de título de crédito para documentar la obligación a favor del vendedor o prestador de servicios, por el importe de lo facturado.

Artículo 19.- Del Endoso.

Una vez producida la aceptación, la factura cambiaria original podrá ser transmitida por endoso a la orden, con expresa identificación del endosatario, la aclaración de la firma, número de Cédula de Identidad Civil, si es persona física, o Registro Único del Contribuyente (RUC), si es persona jurídica.

La cesión de una obligación contenida en una factura cambiaria, antes de producida la aceptación, solo tendrá los efectos de la cesión ordinaria de la relación causal subyacente a la emisión del título.

Todos los que hayan endosado una factura cambiaria están solidariamente obligados con el deudor principal hacia el portador, salvo cláusula en contrario insertada al momento de realizar el endoso.

A la factura cambiaria le serán aplicables las normas de los títulos de crédito del Código Civil, en cuanto no sean contrarias a lo dispuesto en la presente Ley.

En el caso de las facturas electrónicas, el Ministerio de Hacienda reglamentará la forma del registro y el endoso de las mismas.

Capítulo V

Del Sistema Electrónico de Operaciones de Factoraje

Artículo 20.- Creación del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

1. Se crea el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas, en adelante Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), como una base de datos electrónica de acceso remoto en la que se inscriben avisos a través de formularios electrónicos, de conformidad con esta Ley. Dichos avisos son para informar sobre las cesiones de crédito ordinarias no contenidas en títulos de créditos, realizadas en virtud de un contrato de factoraje.

2. El Banco Central del Paraguay (BCP), será la entidad administradora del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) y aprobará un reglamento en el que se regulará todo lo concerniente a su organización, funcionamiento, procedimientos, tasas registrales y todo lo que fuere necesario para su operación. La entidad administradora del registro podrá organizar este sistema en la forma que sea más apropiada, de acuerdo a su organización interna.

3. El Banco Central del Paraguay (BCP) queda plenamente facultado para ser administrador y organizar la base de datos por la que operará el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), como parte de sus atribuciones, así como para elaborar manuales de uso, hacer los cobros por inscripciones, guardar la información y realizar las actividades necesarias para su buen funcionamiento, de conformidad con esta Ley y su reglamento.

Artículo 21.- Características.

El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) operará con las siguientes características:

1. La base de datos se alimenta por medio de avisos contenidos en los formularios electrónicos, a los que acceden los usuarios para incorporar la información que se va a publicitar.

2. Una vez que el usuario puede acceder al Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), por haber cumplido los requisitos que establezca el reglamento, no habrá calificación de ninguna naturaleza. El usuario estará sujeto a las responsabilidades que correspondan según la naturaleza de los hechos, como consecuencia de los datos incorporados al Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

3. La inscripción de una cesión de crédito, con ocasión de un contrato de factoraje en el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), confiere a la cesión inscripta efectos frente a terceros.

4. El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) permitirá que los usuarios incorporen información a la base de datos a través de los formularios electrónicos; y permitirá hacer búsqueda de información que tiene dicha base de datos. Estas búsquedas serán remotas y permitirán ver, en la forma que señale el reglamento, la información que consta en la base de datos del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG). El reglamento establecerá los criterios de búsqueda del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

5. Es un sistema totalmente electrónico y la información que contendrán los formularios se establecerá en el reglamento respectivo.

6. Es un sistema organizado bajo folio personal en atención a la persona que sea el deudor cedido, con base en el documento de identidad o el Registro Único del Contribuyente (RUC) de la persona.

Artículo 22.- Usuarios y Autorización.

1. El acceso para consultas al Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) será libre y gratuito, de conformidad a la reglamentación dispuesta por el Banco Central del Paraguay (BCP).

2. Solamente las personas físicas o jurídicas que tengan la calidad de usuario podrán acceder al sistema y completar formularios electrónicos de las cesiones de crédito realizadas con ocasión de un contrato de factoraje.

3. El factor cesionario o un tercero, en tanto tengan reconocida la calidad de Usuario por parte del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), podrá incorporar formularios electrónicos por el que informe de la cesión de derechos de crédito hecha a su favor o a favor del factor.

4. Solamente el usuario que hace la inscripción inicial puede incorporar modificaciones a través de los formularios electrónicos de modificación que tenga el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), o por orden judicial.

5. Para la inscripción en el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) no será necesaria la autorización del deudor, por ser un sistema electrónico sin calificación.

6. Se incorporará a la base de datos la información por medio de formularios electrónicos relativos a cesiones de crédito realizadas en ejecución de contratos de factoraje. El usuario que realice el registro es responsable por cualquier daño que pudiere provocar con su actuación culposa o dolosa. El usuario debe usar el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) de conformidad con el reglamento y con el contrato que como usuario firme con el administrador del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

7. El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) deberá contar con un sistema de seguridad que salvaguarde la información que se incorpora.

8. El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) podrá emitir certificación de la información que aparece en la base de datos, en la forma que establece esta Ley y el reglamento. Estas certificaciones deben tener un mecanismo de validación que acredite su autenticidad y vigencia, pero no será necesaria la firma y sello en las mismas para que se tengan por válidas.

Artículo 23. Condiciones para acceder al Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

Cualquier usuario podrá incorporar un formulario, siempre y cuando:

a) Acceda por medio de la clave.

b) Haya pagado las tasas establecidas.

c) Complete las casillas que el sistema determine como obligatorias.

La operatividad del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) será por medio de un sistema especialmente diseñado para ello, por lo que la incorporación de avisos por medio de formularios electrónicos, así como las comunicaciones, certificaciones y todas las funciones que tenga el registro se ejecutarán a través de este sistema, con base en lo que señala la Ley y el reglamento.

Artículo 24.- Sistema informativo.

Por ser un sistema de información de operaciones a través de avisos, el registro no tiene efectos constitutivos ni convalidatorios sobre los actos jurídicos inscriptos.

El administrador del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) no es responsable de la información que incorporan los usuarios, ni por los daños y/o perjuicios que se causen con ocasión de la información que se incorpore por medio de los formularios electrónicos.

Se incorporarán a la base de datos los avisos de cesiones de derechos de crédito en ejecución de un contrato de factoraje, sus modificaciones, cancelaciones y reclamaciones judiciales.

Artículo 25.- Información que deberá consignarse en los formularios iniciales.

En todo formulario electrónico por el que se inicia el proceso de incorporación de una inscripción nueva, deberá consignarse, en los espacios previstos al efecto:

a) El nombre y apellido o razón social, número de Cédula de Identidad Civil o Registro Único del Contribuyente (RUC), domicilio y correo electrónico del deudor cedido.

b) El nombre y apellido o razón social, número de Cédula de Identidad Civil o Registro Único del Contribuyente (RUC), domicilio y correo electrónico del factor o cesionario.

c) Una descripción de los derechos de crédito objeto de cesión en venta o en administración.

d) El plazo de vigencia de la inscripción en el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG).

e) El monto de los créditos objeto de la cesión y una descripción de los mismos.

Los demás formularios contendrán la información que señale el reglamento.

Artículo 26.- Momento a partir del cual surtirá efecto la inscripción de un formulario.

1.  La inscripción de un formulario inicial, de modificación o de cancelación, surtirá efecto a partir de la fecha, minuto y segundo en que la información se incorpore a la base de datos del Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG), de modo tal que puedan acceder a ella las personas que consulten dicho sistema.

2. El sistema deberá incorporar sin demora, a la base de datos de acceso público y gratuito, la información contenida en los formularios.

3. El sistema deberá dejar constancia de la fecha y hora exacta en que la información contenida en un formulario se incorpore a la base de datos, de modo tal que pueda ser conocida por las personas que consulten el sistema, a través de búsquedas.

Artículo 27.- Plazo de vigencia de la inscripción de un formulario.

1. El plazo de vigencia de la inscripción de un formulario inicial será el que indique el usuario de la inscripción en el espacio previsto al efecto en el formulario.

2. De no establecerse un plazo de vigencia de la inscripción de un formulario inicial, su plazo de vigencia será de 5 (cinco) años.

3. El plazo de vigencia de la inscripción de un formulario inicial podrá prorrogarse mediante la inscripción, antes del vencimiento de dicho plazo, de un formulario de modificación en el que se indique, en el espacio previsto, un nuevo plazo de vigencia.

4. El plazo de vigencia de la inscripción de un formulario inicial podrá prorrogarse más de una vez.

Artículo 28.- Sistema de notificaciones de las inscripciones.

El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) permitirá que se generen notificaciones a usuarios, cedentes, cesionarios y deudores de forma electrónica, a la dirección de correo electrónico que sea consignada en el formulario inscrito.

Artículo 29.- Errores.

Los errores que se cometan al consignar los datos en un formulario inicial o de modificación, no privarán de eficacia a la inscripción de ese formulario, si es posible encontrar la información contenida en el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) utilizando otros criterios de búsqueda.

Artículo 30.- Modificación de datos con posterioridad a la inscripción.

Se puede modificar por medio del formulario electrónico respectivo la información incorporada a la base de datos. En caso que el usuario no quiera hacer una modificación, se seguirá el procedimiento que establezca el reglamento, sin perjuicio de las acciones judiciales que correspondan.

Artículo 31.- Tasas.

1. Podrán cobrarse tasas por los servicios prestados por el Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG). El reglamento indicará los servicios por los cuales se cobrarán tasas registrales y establecerá el arancel de las mismas.

2. El Banco Central del Paraguay (BCP) podrá modificar periódicamente el arancel de tasas registrales.

3. El arancel de tasas registrales no podrá ser superior a lo requerido para cubrir los gastos del registro y gastos administrativos.

4. El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) deberá publicar el arancel de tasas registrales en su página electrónica.

5. El Sistema Electrónico de Operaciones Garantizadas (SEOG) podrá celebrar acuerdos con cualquier persona física o jurídica para facilitar el trámite de inscripción, incluido el pago de las tasas registrales.

Capítulo VI

Disposiciones Finales y Transitorias

Artículo 32.– La presente Ley entrará en vigencia a los 6 (seis) meses de su publicación en la Gaceta Oficial.

Artículo 33.– Comuníquese al Poder Ejecutivo..

Aprobado el Proyecto de Ley por la Honorable Cámara de Senadores, a siete días del mes de mayo del año dos mil veinte, quedando sancionado el mismo, por la Honorable Cámara de Diputados, a trece días del mes de mayo del año dos mil veinte, de conformidad a lo dispuesto en el Artículo 207 numeral 1) de la Constitución Nacional.